Yo soy el aire del noroeste rugiendo entre los árboles

Soy la avanzada de las aguas y el óxido de los rieles del ferrocarril

Soy el millaje grabado en los letreros amarillos de las carreteras

 

Yo soy el polvo, la distancia, las algas a la orilla de la playa,

Soy la suma de las cantidades que los maestros enseñan,

Soy las vacas llamadas a la ordeña y la algarabía de las urracas.

 

Yo soy las nueve de la mañana en el reloj de la limpia oficina

Soy el golpe del rodillo y el olor de la máquina que escribe

Soy la banca del jardín donde los enamorados se encuentran

 

Yo soy la persistente canción que los niños escuchan

Soy un sonido llano en el recuerdo del oído

Soy el aserradero y sus demoledores engranajes

 

Yo, el tiempo, soy todo eso que todavía existe

entre mis tejidos inmensos como nieblas

que logran resistir la finitud del mundo.

 

Yo, el tiempo que amonesta, desgasta, y que confiere

al deseo de la memoria la imagen de lo que fue:

Yo, mas que su prudente portador,

 

soy una isla, un océano, un padre, un agricultor, un amigo:

porque estoy aquí todas las cosas me asisten.

Yo soy, tú lo has escuchado, el Principio y el Fin

 

 

 

 

 

 

 

 

Allen Curnow

Tiempo


 

 

 

 

 

 

 

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