a mi mujer

 

 

 

 

La magia de tus acordes

me lleva al patio de tus ojos

donde el frío mármol consuela

de la noche de verano.

 

El poder de tus palabras

se adueña de mis sentidos

y respiro, ese aroma a jazmín

del cáliz sagrado de tus besos.

 

¿Qué sapiencia contienes?

Suena la última nota

y se queda en mi memoria

mientras silbo paseando de tu mano.

 

Tú, mi mejor canción.