canto a mi mismo (6ª parte)

 

 

 

Esta hierba es muy oscura para ser de las blancas cabezas de las ancianas madres,

Más oscura que las grises barbas de los ancianos hombres

Oscura para venir de debajo de los tenues cielos de sus bocas

 

O considero después de todo, ¡tantas lenguas pronunciadas!

y considero que para nada vienen del cielo de sus bocas.

 

Ojalá pudiera traducir los consejos de los jóvenes hombres y mujeres muertos,

Y los consejos de los ancianos y madres, y los prematuros vástagos arrebatados de sus regazos.

 

¿Qué piensas que ha sido de los jóvenes y viejos?

¿Y qué piensas que ha sido de las mujeres y los niños?

 

Están vivos y bien en algún lugar;

el brote más pequeño muestra que verdaderamente no existe la muerte

Y si alguna vez existió condujo a la vida, que tampoco espera al final para detenerse,

e interrumpido el momento, ésta aparece.

 

Todo se expande hacia fuera. . . .  y nada perece,

Y morir es más distinto de lo que nadie supuso y afortunado.

 

¿Alguien supuso que tenía suerte de haber nacido?

Me apresuro a informar a él o a ella que es la misma suerte morir y lo sé.

 

Atravieso la muerte con el moribundo y nazco con el recién lavado bebé . . . . y no estoy contenido entre mi sombrero y botas.

Y examino con detenimiento los diversos objetos, no hay dos iguales y cada uno es bueno.

La tierra es buena y las estrellas son buenas y sus complementos todos buenos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestras versiones

 

     

 

 

 

song of myself  

 

 

 

 

This grass is very dark to be from the white heads of old mothers,

Darker than the colorless beards of old men,

Dark to come from under the faint red roofs of mouths.

 

 

O I perceive after all so many uttering tongues!

And I perceive they do not come from the roofs of mouths

for nothing.

 

I wish I could translate the hints about the dead young men and women,

And the hints about old men and mothers, and the offspring taken soon out of their laps.

 

What do you think has become of the young and old men?

And what do you think has become of the women and children?

 

They are alive and well somewhere;

The smallest sprout shows there is really no death,

And if ever there was it led forward life, and does not wait at the end to arrest it,

And ceased the moment life appeared.

 

All goes onward and outward . . . . and nothing collapses,

And to die is different from what any one supposed, and luckier.

 

Has any one supposed it lucky to be born?

I hasten to inform him or her it is just as lucky to die, and I know it.

 

I pass death with the dying, and birth with the new-washed babe . . . . and am not contained between my hat and boots,

And peruse manifold objects, no two alike, and every one good,

The earth good, and the stars good, and their adjuncts all good.

 

 

 

 

 

 

 

Whitman, Walt, 1819-1892. Leaves of Grass (1855)
Electronic Text Center, University of Virginia Library

 


 

 

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