william carlos williams

 

poesía reunida

 

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¡el rey!

 

 

Nell Gwyn,

dice el diccionario,

actriz

y amante de Carlos II:

cuánta

piadosa raigambre

rodeando

esa

simple declaración.

Se levantaba temprano, se

daba un baño en

la abundosa agua

real

que la envolvía

por completo y,

mágicamente,

con la mugre se iban

sus pecados.

Era al cuerpo del rey

al que servía;

los suelos del rey los que

de noche

sabía recorrer;

alimentaba

a los pobres del rey

y al morir

les legó una pequeña cantidad

bajo ciertas

condiciones.

 

Feliz aquella

cuyo esposo la convierta en

la «prostituta real».

Todo esto dice

el diccionario

donde habrá de conservarse

para siempre

porque es bello

y es cierto.

     

 

 

the king!

 

 

Nell Gwyn,

it says in the dictionary,

actress

and mistress of Charles the Second:

what a lot

of pious rot there is

surrounding

that

simple statement.

She walked in the morning,

bathed in

the King’s bountiful

water

which enveloped her

completely and,

magically,

with the grit, took away

all her sins.

It was the King’s body

which was served;

the King’s boards which

in the evening

she capably trod;

she fed

the King’s poor

and when she died,

let them some slight moneys

under certain

conditions.

 

Happy the woman

whose husband makes her

the “King’s whore.”

All this you will find

in the dictionary

where it has been

preserved forever—

since it is beautiful

and true.