william carlos williams

 

poesía reunida

 

 

Penguin Random House

Grupo Editorial España

 

 

 

 

 

 

fotografía en color

de un paisaje

en un calendario

comercial 

 

 

La iglesia de Vico Morcote

en el cantón del Tesino

con sus manzanos en flor

es más bella

que cualquier cosa que haya visto

dentro o fuera

de Suiza.

La belleza de la santidad,

la belleza de la ira de un hombre

reflejando su sexo

o incluso el de una mujer,

montañoso,

o una pequeña iglesia de piedra

desde lo alto

o

cerca de la cámara

el manzano en flor

o el remoto lago

abajo

a la distancia,

todo es igual:

tan bello uno como lo otro.

La paz

posterior

nace de esta contemplación,

una gran paz.

El cielo se ve apenas,

no hay horizonte

sino el perfil montañoso

bordeado de agua

en cuyas pequeñas olas

desapasionadas

ajenas

se esconden los peces invisibles.

Y a quién sino a nosotros le importa

la belleza de los manzanos en flor

y la pequeña iglesia

en un saliente,

antigua

—a juzgar por sus paredes—

abandonada

junto al lago tranquilo

en las montañas

donde brilla el sol

una tarde

de primavera. Algo

ha llegado a su fin aquí,

algo se ha cumplido.

 

 

view by color

photography on a

commercial

calendar

 

 

 

The church of Vice-Morcate

in the Canton Ticino

with its apple blossoms

is beautiful

as anything I have ever seen

in or out of

Switzerland.

The beauty of holiness

the beauty of a man’s anger

reflecting his sex

or a woman’s either,

montainous,

or a little stone church

from a height

or

close to the camera

the apple tree in blossom

or the far lake

below

in the distance—

are equal

as they are unsurpassed.

Peace

after the event

comes from their contemplation,

a great peace.

The sky is cut off,

there is no horizon

just the mountainside

bordered by water

on which tiny waves

without passion

unconcerned

cover the invisible fish.

And who but we are concerned

with the beauty of the apple blossoms

and a small church

on a promontory,

an ancient church—

by the look of its masonry—

abandoned

by a calm lake

in the mountains

where the sun shines

of a springtime

afternoon. Something

has come to an end here,

it has been acomplished.

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

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