Ponte en marcha y empieza
ndaa
Narciso
admin

El cajón desastre –como el cajón de sastre- es un desastre de cajón: retales, botones, cenefas, canesús, aguanieve, encaje de bolillos, dedales, cortinas y cortinillas,  virtualmente en el cajón desastre hay de todo sin que en concreto haya de nada.

El sastre sabe que no es igual un roto que un descosido, ni mucho menos.

En este cajón desastre conviene buscar lo que no encontremos en ningún otro sitio de Verseando, sobre todo si es material de difícil hallazgo o escaso o fugitivo. Aquí, en este mismísimo cajón que está abierto para que rebusques, se han encontrado auténticos incunables procedentes de inéditos o de ediciones agotadas; insospechadas entrevistas; reseñas y cartas y poemas póstumos; documentos que —presuntamente— el autor se había llevado con él a la tumba.

Abundan los microrrelatos; los más variados prólogos, atrios, prefacios y pórticos; discursos y aforismos. Ciertamente, algunos de estos hallazgos sufren alguna mutilación: conviene que consideres que a veces provienen de un naufragio masivo, o han sido rescatados in extremis de un incendio, un terremoto, una inundación o una guerra.

Posiblemente —sólo posiblemente— lo que buscas estará aquí dentro, tal vez esperándote desde hace muchos años: como si estuvierais unidos por un extraño —y difícilmente explicable— destino: una carta de amor; un artículo sobre la poesía de Yemenof; un ensayo sobre los atolones de coral de Madagascar.

Así pues, adelante con tus faroles. Recuerda el ejemplo de Diógenes y no te rindas, no claudiques: encuéntralo: te está esperando.

 

 

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Apuntes sobre algunas obras

literarias o sus autores

artículos sobre diferentes autores o sus obras más significativas

entrevistas de poeta a poeta,
o de periodista a poeta

ensayos, artículos, películas y guiones de cine

algunos poemas recitados por sus autores u otros artistas

monólogos y otros retales de obras de teatro conocidas

Mírate, míralas: siente el abismo que te separa y, sobre todo, que te une a ella, a ellas, que da sentido a tu vida, que te impide enloquecer. Ellas son otras, claro, pero son otras humanas (aunque con frecuencia no lo parezca): tenéis algo en común, aunque sea ínfimo. Y no te olvides de que si miras mucho tiempo al abismo, el abismo comienza a mirarte a ti.

críticas de poesía y otras obras signficativas

de libros, poesía y otros asuntos del sastre

algunos ensayos sobre poetas o sus obras por parte de otros autores

Quienquiera que sepa dónde está

la compasión (fantasía del alma),

¡que lo diga!, ¡que lo diga!

Que lo cante a voz en cuello

y que baile como si hubiera perdido la razón,

alegre bajo el delicado sauce

siempre a punto de romper en llanto.

Wislawa Szymborska