Sir Gawain and the Green Knight – siglo XIV (1360-1400)
V
Pero Arturo no quiso comer hasta que todos hubieron sido servidos,
pues él tenía un carácter tan festivo como el de un niño. Poco caso hacía
de su vida; y tan infatigable era que no podía estar sentado ni recostado
durante mucho, tal era la vitalidad de su joven sangre y su inteligencia.
Y había otra peculiaridad en él que le venía de su honorable extirpe,
que no probaba bocado en esos días tan señalados hasta no haber oído
algún relato misterioso sobre admirables aventuras de sus antepasados
o escudos, o de algún caballero que se enfrentó a otro en un torneo,
una vida por otra, así como el azar lo quiso. Tal era la costumbre del Rey
cuando se hallaba en la corte con cada celebración mientras volvía
entre los de su noble casa
dentro del gran salón,
que así, tan atrevida faz,
allí sentado, firme en su trono,
durante aquel año de gracia venidera
rebosante alegría sembró entre todos.
anónimo
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