desaparezco

 

 

 

Desaparezco, pero no a mí mismo,

solo ante muchos puntos de vista puestos de acuerdo.

Hueco y sordo, oigo a intervalos la memoria

impulsada oportunamente.

Avanzo accidente tras accidente

fuera de los contextos pavimentados

entrelazando los días, transparente

abotonada el alma por un costurero atroz

lejos del presente pero en primera fila, ausente

impulsando mi cuerpo émbolo tras émbolo

respirando, atento a la maquinaria

a pesar de que la intención se desdibuja

como el aliento en pleno invierno

viviendo en un bucle cinético, más o menos amplio

que se agranda con una droga imaginaria

que me proporciona una falsa sensación de libertad.

Opaco, no distingo la mañana de la tarde.

Con la mente en regresión, inquieto

voy sin dirección,

sin esperanza de que algún día

vuelva el sentido común.

Todas las variantes de la voluntad están atadas

por cordeles que se tensan

elevándola como una cama elástica

a la que caigo, una y otra vez.

 

 

 
 
 
 
 
 
Angel Ferrer
 
Inédito

 
 
 
 
 
 
 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te puede interesar