anne3

 

 

 

for the year of the insane

a prayer

 

O Mary, fragile mother,
hear me, hear me now
although I do not know your words.
The black rosary with its silver Christ
lies unblessed in my hand
for I am the unbeliever.
Each bead is round and hard between my fingers,
a small black angel.
O Mary, permit me this grace,
this crossing over,
although I am ugly,
submerged in my own past
and my own madness.
Although there are chairs
I lie on the floor.
Only my hands are alive,
touching beads.
Word for word, I stumble.
A beginner, I feel your mouth touch mine.

I count beads as waves,
hammering in upon me.
I am ill at their numbers,
sick, sick in the summer heat
and the window above me
is my only listener, my awkward being.
She is a large taker, a soother.
The giver of breath
she murmurs,
exhaling her wide lung like an enormous fish.

Closer and closer
comes the hour of my death
as I rearrange my face, grow back,
grow undeveloped and straight-haired.
All this is death.
In the mind there is a thin alley called death
and I move through it as
through water.
My body is useless.
It lies, curled like a dog on the carpet.
It has given up.
There are no words here except the half-learned,
the Hail Mary and the full of grace.
Now I have entered the year without words.
I note the queer entrance and the exact voltage.
Without words they exist.
Without words on my touch bread
and be handed bread
and make no sound.

O Mary, tender physician,
come with powders and herbs
for I am in the center.
It is very small and the air is gray
as in a steam house.
I am handed wine as a child is handed milk.
It is presented in a delicate glass
with a round bowl and a thin lip.
The wine itself is pitch-colored, musty and secret.
The glass rises in its own toward my mouth
and I notice this and understand this
only because it has happened.

I have this fear of coughing
but I do not speak,
a fear of rain, a fear of the horseman
who comes riding into my mouth.
The glass tilts in on its own
and I am on fire.
I see two thin streaks burn down my chin.
I see myself as one would see another.
I have been cut int two.

O Mary, open your eyelids.
I am in the domain of silence,
the kingdom of the crazy and the sleeper.
There is blood here.
and I haven’t eaten it.
O mother of the womb,
did I come for blood alone?
O little mother,
I am in my own mind.
I am locked in the wrong house.

para el año del loco

una plegaria

 

Oh María, frágil madre,
Escúchame, escúchame ahora
Aunque no conozca tus palabras.
El rosario negro con su Cristo de plata
Yace sin bendecir en mi mano
Porque soy la no creyente.
Cada cuenta redonda y dura entre mis dedos,
Un pequeño ángel negro.
Oh María, concédeme esta gracia,
Este traslado,
Aunque sea fea,
Sumergida en mi pasado
Y en mi locura.
A pesar de que hay sillas
Permanezco en el suelo.
Sólo mis manos viven,
Tocan las cuentas.
Palabra a palabra, me confundo.
Una principiante, siento tu boca tocar la mía.

Repaso las cuentas como olas,
Golpeando sobre mí.
Me enferma su cantidad,
Enferma, enferma el calor del verano
Y la ventana arriba
Es mi único testigo, mi torpe ser.
Ella es la gran entendedora, calmante.
Dadora de vida
Murmura,
Exhalando su amplio pulmón como un enorme pez.

Se acerca aún más
La hora de mi muerte
Mientras acomodo mi rostro, vuelvo a crecer,
Crezco subdesarrollada y de pelo liso.
Todo esto es muerte.

En la mente hay un estrecho callejón llamado muerte
Y yo me muevo en él
Como en el agua.
Mi cuerpo no sirve.
Yace, enrollado como un perro en la alfombra.
Se ha rendido.
No hay palabras, excepto las medio aprendidas,
Los Ave Maria y el Llena eres de gracia.
Ahora estoy en el año sin palabras.
Me fijo en la extraña entrada y en el voltaje exacto.
Sin palabras existen.
Sin palabras una puede tocar el pan
Recibir el pan
Sin hacer ruido.

Oh María, dulce médico,
Ven con polvos y hierbas
Porque estoy en el centro.
Es muy pequeño y el aire es gris
Como en una casa de vapor.
Me dan vino como a un niño se le da leche.
Me lo presentan en un vaso delicado
Redondo y de borde delgado.
El vino es color brea, añejo y secreto.
El vaso se eleva solo hacia mi boca
Y noto esto y lo entiendo
Sólo porque ha pasado.

Tengo miedo de toser,
Pero no digo nada,
Tengo miedo a la lluvia, miedo del jinete
Que cabalga hacia mi boca.
El vaso se vuelca solo
Y yo ardo.
Veo dos delgadas rayas que bajan quemando mi barbilla.
Me veo a mí misma como si fuese otra.
Me han cortado en dos.

Oh María, abre tus párpados.
Estoy en los dominios del silencio,
El reino del loco y del durmiente.
Hay sangre aquí
Y la he comido.
Oh madre de la matriz,
¿Acaso vine sólo por la sangre?
Oh pequeña madre,
Estoy en mi propia mente.
Encerrada en la casa equivocada.

 

 

 

anne sexton

 

para el año del loco

 

Traducido por Giselle Rodriguez Cid