carlos sahagún

 

 

aquí empieza la historia

 

 

 

 

 

 

Aquí empieza la historia. Fue una tarde

en que se habían puesto las palomas

más blancas, más tranquilas. Como siempre

salí al jardín. Alrededor no había

nadie: la misma flor de ayer, la misma

paz, las mismas ventanas, el sol mismo.

Alrededor no había nadie: un árbol,

un estanque, ceniza en aquel monte

lejano. Alrededor no había nadie.

 

 

Pero, ¿qué es este viento, quién me coge

el corazón y lo levanta en vilo,

y lo hunde y lo levanta en vilo? Una

muchacha azul en la orfandad del aire

ordenaba los pájaros. Sus manos

acariciaban con piedad el árbol,

y el estanque, y aquel lejano monte

ceniciento. El jardín ardía al sol.

 

 

La miré. Nada. La miré de nuevo,

y nada, y nada. Alrededor, la tarde.