FAREWELL TO VAN GOGH

 

 

The quiet deepens. You will not persuade

One leaf of the accomplished, steady, darkening

Chestnut-tower to displace itself

With more of violence than the air supplies

When, gathering dusk, the pond brims evenly

And we must be content with stillness.

 

Unhastening, daylight withdraws from us its shapes

Into their central calm. Stone by stone

Your rhetoric is dispersed until the earth

Becomes once more the earth, the leaves

A sharp partition against cooling blue.

 

Farewell, and for your instructive frenzy

Gratitude. The world does not end tonight

And the fruit that we shall pick tomorrow

Await us, weighing the unstripped bough.

        ADIÓS A VAN GOGH

 

 

La quietud aumenta. No persuadirás

ni a una hoja del cumplido, firme, oscureciente

castaño-torre para desplazarlo

con más violencia que la que aporta el aire

cuando, creciendo el crepúsculo, el estanque rebosa uniformemente

y nos tenemos que contentar con la tranquilidad.

 

Sin premura, la luz del día retira de nosotros sus sombras

adentrándose en su calma central. Piedra a piedra

tu retórica es dispersada hasta que la tierra

vuelve a ser, una vez más, la tierra; las hojas

un afilado recorte contra el refrescante azul.

 

Adios, y por tu instructivo frenesí,

gratitud. Esta noche no es el fin del mundo

y la fruta que deberíamos recoger mañana

nos espera, pesando en la aún no desnuda rama.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CHARLES TOMLINSON

De Ver es creer