john ashbery

 

 

un país mundano

a worldly country

 

lumen

versión de daniel aguirre

 

 

 

 

 

la soledad

 

 

 

«Completamente decidido», escribe uno una carta

a la calle, en el habla popular, esperando que un amigo

la encuentre, se la guarde y la analice.

Todo esto el futuro

está dispuesto a concederlo, con condiciones:

podrías diseñar algo en casa.

La tranquilidad de ánimo de otro no es asunto tuyo

hasta el día en que el tiro sale por la culata,

y las consecuencias te desbordan, y te dejan salobre,

sin poner a prueba.

 

Bien, probaré de nuevo:

tranquilamente esta vez. Claro, a todos nos gusta la luz

que lame la puerta del varadero, vertiendo

azúcar sobre las piedras. Es como si un mensaje

quedara por cosechar, un papeleo de ti para mí.

 

Y nos dábamos por perdidos.

¿Cuántas veces no nos habremos rendido, desesperados,

solo para que el tiempo nos recuerde

lo firme de su compromiso

con nuestro bienestar o la falta del mismo?

 

      

 

the loneliness

 

 

 

«Bound and determined» one writes a letter

to the street, in demotic, hoping a friend

will find, keep it, and analyze it.

This much the future

is prepared to vouchsafe, with conditions

You could design something at home.

Another’s peace of mind isn’t your concern

until the day it backfires,

and consequences wash over you, leaving you brackish,

untried.

 

OK, I’ll try again:

peaceful, this time. Of course everyone likes light

lapping at the boathouse door, dredging

stones with sugar. It’s as though a message

remained to be harvested, paperwork from me to you.

 

And we thought we were lost.

How many times haven’t we given up in despair,

only to be reminded by time

of the firmness of its commitment

to our well-being, or lack thereof?