john ashbery

a worldly countr

 

 

so, yes

 

 

Kids probably don’t know what they’re saying,

and we, we’re one shy of all the stepchildren

it took to get here. In odder moments we’d

contemplate

the swathe of water leading to the horizon

and pretend it was the grass had come full circle,

even to this sidewalk of cream and ocher brick.

Those

who trespass against us slipped into

rephotographed woods,

verifiable, at least for the time being.

 

He who stumbles at the brink of some great

discovery,

perplexed, will endorse for many years

the fox and its entourage, part of some map

of life, he thinks. Emerging

from the shadow of his later career, he slides

into the contiguous states of America, all cherry

trees

and floral tributes. It was right to behave as we

have done,

he asserts, sending the children on their way

to school, past the graveyard. Evening’s loftiest

seminars

can’t dim the force of that apostasy. So, yes,

others had to precede us, meaning we’re lost in a

swamp with coevals

who like us because we like to do things with them.

The forced march makes perfect sense under such

conditions.

Let’s celebrate then, let there be some refreshing

change

overtaking all we were meant to achieve and

didn’t.

On the practical side it looks as though their team

lost

and ours failed to languish, absent a compelling

reason to do so.

 

 

 

conque, sí

 

 

Probablemente los chicos no saben lo que dicen,

y nosotros, nosotros estamos a un hijastro de todos

los que hacían falta para llegar aquí. En momentos

más extraños contemplaríamos

la envoltura de agua que conduce al horizonte

y haríamos como que es la hierba la que ha dado un

giro completo,

incluso en esta acera de ladrillo ocre y crema.

Quienes

atentan contra nosotros se colaron en bosques

refotografiados,

verificables, al menos por ahora.

 

Quien da un traspié cuando está a punto de hacer

un gran descubrimiento,

perplejo, respaldará durante muchos años

al zorro y a su séquito, parte de algún mapa

de la vida, piensa. Surgiendo

de la sombra de su siguiente carrera, se desliza

hasta adentrarse en los estados contiguos de

América, todo cerezos

y ofrendas florales. Fue correcto comportarse como

lo hemos hecho,

afirma, mientras indica a los niños que se vayan

al colegio, pasando el cementerio. Los seminarios

más sublimes de la tarde

no pueden atenuar la fuerza de esa apostasía.

Conque, sí,

otros tenían que precedernos; o sea, que estamos

perdidos en un pantano con coetáneos

a quienes les gustamos porque nos gusta hacer cosas

con ellos.

La marcha forzada tiene todo el sentido en estas

condiciones. Vamos a celebrarlo, entonces. Que haya algún

cambio refrescante

que supere todo lo que íbamos a lograr y no

logramos.

En cuanto al lado práctico, parece que perdió su

equipo y que el nuestro no consiguió languidecer, a falta de

un motivo convincente para ello.

 

 

 

 

 

los chicos no saben lo que dicen /

nosotros estamos a 1 hijastro

[de todos los que hacían falta]

 

[en momentos extraños]          

contemplaríamos el agua que conduce al horizonte /

haríamos como

[que la hierba ha dado un giro completo-

incluso en esta acera]

 

/ quienes atentan contra nosotros

se colaron en bosques fotografiados

verificables /

 

quien [a punto de hacer un gran descubrimiento]

da un traspié 

respaldará [muchos años] al zorro y a su séquito

[parte de algún mapa de la vida] 

 

surgiendo de su [siguiente] carrera,

se adentra en los estados contiguos de américa

[de cerezos y ofrendas florales]

 

afirma:

fue correcto como lo hemos hecho

[indica a los niños que se vayan

al colegio, pasando el cementerio]

 

los seminarios 

no pueden atenuar esa apostasía.

 

conque otros tenían que precedernos:

 

estamos en un pantano con coetáneos

[les gustamos porque nos gusta hacer cosas

con ellos]

 

en estas condiciones

la marcha forzada tiene sentido:

 

vamos a celebrarlo

 

que haya algún cambio 

que supere lo que íbamos a lograr [y no

logramos]

 

lado práctico: perdió su equipo

y el nuestro no consiguió languidecer 

por falta de motivo 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ashbery, John. Un país mundano. Penguin Random House Grupo Editorial España