la canción de amor del traficante de marihuana

 

“…y la gente buscaba las farmacias
donde el amargo trópico se fija.”
 
FEDERICO GARCÍA LORCA
 
 

Y para qué morir si en los barrios adonde

el carmín sustituye a la sangre

nos dan por 125 ptas. algo que según dicen es un sucedáneo de la miel

aunque a veces contiene pestañas ahogadas en ella

que hay que separar cuidadosamente antes de usarla

¡una pata de pájaro por veinte duros! OCASIÓN el hueco

que tanto necesitábamos para meter en él nuestra enorme cabeza

y en el espacio de dos horas no oír más que el ruido que ella misma produce

(algo así como un río de lodo)

qué es lo que esperan, qué es lo que esperan para desenterrar

los pedazos de vidrio de colores que la arena se ha tragado

o los caramelos que al pasar por sus intestinos se convierten

en algo nada grato al tacto, al gusto y al olfato

o los perros con que jugábamos en la esquina mientras los

autos al pasar nos llenaban de barro

todo en fin, las flechas y verbenas

y todo por tan poco precio, señores, por tan poco precio

un viejo Arlequín bailará en sus pupilas

una serpiente con muletas anidará en ellas

un viento, quizás, lo reconozco un poco cansado y con ganas de irse a su casa

tratará de limpiarle a Vd. los ceniceros

y todo por tan poco precio, señores, por tan poco precio.

 

 

 

 

Leopoldo María Panero.

Así se fundó Carnaby Street. 1970.

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario