peyrou

mariano

la repetición

estudio de lo visible

peyrou

 

 

 

 

 

 

 

la repetición

      

Han cambiado, 

las distancias y el marco

en el que nos escribíamos cada

semana son diferentes. Cuando

la luz no surgía del interior 

de las personas, bastaba

con apresar una situación con una

mirada, como con una cámara

que te prestan para que claves

en veintisiete tomas veintisiete

momentos de tu vida cotidiana,

y los comisarios harán el resto.

 

Había que emplear horas,

a veces un año,

en pequeñas operaciones

que parecían importantes cuando

la luz se limitaba a percutir desde 

uno o varios focos, creando extraordinarios

efectos en la superficie; ocupaciones

como lograr un sonido más

aterciopelado, afilar

los bordes de las palabras cotidianas

o pasar por delante de una casa 

sin recordar determinado nombre.

 

Todo eso tal vez haya servido

para algo; al menos,

para que la necesidad

de llamar la atención ya no sea

una fuerza conductora en estas

vidas. Otro otoño se acerca

y hay que secar el agua.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

mariano peyrou

de Estudio de lo visible