marosa di giorgio

 

clavel y tenebrario

 

 

estoy sentada en medio

de la soledad del bosque

 

 

   

 

 

Estoy sentada en medio de la soledad del bosque.

Los nogales –con qué precisión– acomodan sus frutos exquisitos

dentro de las bolsitas de madera.

Se oye el breve alarido de las martas que buscan amores.

En la casa todos descansan y parece que no hay nadie.

Sólo yo, como siempre, no puedo dormir; ando con la pequeña

lámpara de librium; pero, igual no puedo dormir.

De pronto, se retrae el trabajo de los robles y el amor de las martas.

Es que cruza un navío de otros mundos con su luz conmovedora.

No sé por qué, me da miedo, e intento huír.

Pero, la nave astral ha hecho crecer nuevas cosas.

Y un duro cantero de azucenas me detiene.

 

 

 

 


 

 

 

 

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