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ESTÉTICA DEL ARTIFICIO

La vida perjudica a la expresión de la vida.

Si yo viviese un gran amor, nunca lo podría contar.

Yo mismo no sé si este yo, que os expongo, en estas sinuosas páginas, realmente existe o tan solo

es un concepto estético y falso que he formado de mí mismo.

Me vivo estéticamente en otro. He esculpido mi vida como una estatua de materia ajena a mi ser. A

veces no me reconozco, tan exterior a mí mismo me he puesto, y tan de un modo puramente artístico

he empleado mi conciencia de mí mismo.

¿Quién soy por detrás de esta irrealidad? No lo sé. Debo de ser alguien.

Y si no trato de vivir, de actuar, de sentir, es —creedme bien— para no perturbar las líneas artificiales

de mi personalidad supuesta.

Quiero ser tal cual he querido ser y no soy. Si cediese, me destruiría. Quiero ser una obra de arte, del

alma por lo menos, ya que del cuerpo no puedo serlo.

Por eso me he esculpido con tranquilidad y enajenación me he colocado en una estufa, lejos de los aires

frescos y de las luces francas— donde mi artificialidad, flor absurda, florezca en retirada belleza.

Pienso a veces en lo bello que sería poder, […] mis sueños, crearme una vida continua, que se sucede,

dentro del transcurrir de días enteros, con invitados imaginarios, con gente creada, e ir viviendo, sufriendo,

gozando esa vida falsa. Allí me sucederían desgracias; grandes alegrías caerían sobre mí.

Y nada mío sería real.

Pero tendría todo una lógica soberbia, seria, sería todo según un ritmo de voluptuosa falsedad, y sucedería

todo en una ciudad hecha de mi alma, perdida hasta el andén de un tren tranquilo, muy lejos dentro de mí,

muy lejos… Y todo claro, inevitable, como en la vida exterior, pero estética de Muerte del Sol.

ESTÉTICA DO ARTIFICIO

A vida prejudica a expressão da vida.

Se eu vivesse um grande amor nunca o poderia contar.

Eu próprio não sei se este eu, que vos exponho, por estas coleantes páginas fora, realmente existe

ou é apenas um conceito estético e falso que fiz de mim-próprio. Sim, é assim.

Vivo-me esteticamente em outro. Esculpi a minha vida como a uma estátua de matéria alheia a meu ser.

Às vezes não me reconheço, tão exterior me pus a mim, e tão de modo puramente artístico empreguei a

minha consciência de mim próprio.

Quem sou por detrás desta irrealidade? Não sei. Devo ser alguém.

E se não busco viver, agir, sentir é —crede-me bem— para não perturbar as linhas feitas da minha

personalidade suposta. Quero ser tal qual quis ser e não sou. Se eu cedesse destruir-me-ia. Quero ser

uma obra de arte, da alma pelo menos, já que de corpo não posso ser.

Por isso me esculpi em calma e alheamento e me pus em estufa, longe dos ares frescos e das luzes francas

—onde a minha artificialidade, flor absurda, floresça em afastada beleza. Penso às vezes no belo que seria

poder, […] os meus sonhos, criar-me uma vida contínua, sucedendo-se, dentro do decorrer de dias inteiros,

com convivas imaginários com gente criada, e ir vivendo, sofrendo, gozando essa vida falsa.

Ali me aconteceriam desgraças; grandes alegrias ali cairiam sobre mim. E nada de mim seria real.

Mas teria tudo uma lógica soberba, séria, seria tudo segundo um ritmo de voluptuosa falsidade, passando tudo

numa cidade feita da minha alma, perdida até [ao] cais à beira de um comboio calmo, muito longe dentro de  

mim, muito longe… E tudo nítido, inevitável, como na vida exterior, mas, estética de Morte [ ?] do Sol.

Fernando Pessoa

Del español:

Libro del desasosiego 163

Título original: Livro do Desassossego

© por la introducción y la traducción: Ángel Crespo, 1984

© Editorial Seix Barrai, S. A., 1984 y 1997

Segunda edición

Del portugués:

Livro do Desassossego composto por Bernardo Soares

© Selección e introducción: Leyla Perrone-Moises

© Editora Brasiliense

2ª edición