simon armitage

paper aeroplane

poemas selectos 1989-2014

armitage

de zoom¡ 1989

 

 

un pájaro pintado para thomas szasz

 

 

 
 

Fue su anorak lo que primero me atrajo.

El forro de espuma colgaba de una costura rota y un desgarro que recorría la longitud de su espalda estaba parcheado con cinta adhesiva y esparadrapo.

Así que vi cómo revoloteaba entre los asientos delanteros del autobús y manoseaba la piel sintética que rodeaba su capucha. La siguiente vez que lo vi fue en la terminal donde estaba fingiendo dirigir los autobuses.

A partir de entonces hubo una serie de incidentes, momentos y lugares en los que coincidimos, y cada vez que lo veía hablaba con los conductores, que lo ignoraban, y anotaba los números de la ruta. Una vez en particular, estaba en los soportales ojeando los entresijos de un horario. Me pilló mirando el reflejo de su rostro, para lo que exhalaba sobre la superficie del cristal y escribía su nombre en él. Billy.

Pasé junto a él, inspirando, y olía como un perro húmedo, secándose.

Otra vez que observé más de lo que pretendía fue a la hora del almuerzo en el Centro de Día de Libertad Condicional, cuando entrecerré los ojos a través del hueco de la ventanilla de servicio para verlo mirar el tráfico en la circunvalación. Su atención estaba puesta en una simple bicicleta que él siguió hasta que se deslizó por debajo del horizonte.

También lo vi, una vez, en el recinto cubierto, meándose en los pantalones sobre el cemento y forcejeando torpemente con la cremallera de su anorak. Me molestó, y más tarde tuve que caminar de vuelta a través del círculo oscuro de la mancha, que había crecido y todavía estaba creciendo, lentamente, hacia fuera, como una ciudad.

 

 

a painted bird for thomas szasz

 

 

It was his anorak that first attracted me.

The foam lining was hanging from a split seam and a tear that ran the length of his back was patched with sellotape and sticking plaster.

So I watched as he flitted between the front seats of the bus and fingered the synthetic fur around his hood.

The next time I noticed was at the terminus where he was pretending to direct the buses. From then there was a catalogue of incidents, moments and locations where we coincided, and each time I watched him talking to the drivers who ignored him, and jotting down the route numbers. One particular time he was in the arcade eyeing the intricacy of a timetable. He caught me watching the reflection of his face so he exhaled onto the surface of the glass and wrote his name on it. Billy.

I passed by him, breathing in, and he smelt like a wet dog, drying.

Another time I noticed more than I meant to was a lunchtime at the Probation Day Centre when I squinted through the gap in the serving hatch to see him watching the traffic on the bypass. His focus settled on a simple bicycle which he followed till it slipped below the skyline.

I also saw him, once, in the covered precinct pissing himself through his pants onto the concrete and fumbling with the zip on his anorak. He bothered me, and later I had to walk back across where the dark circle of his stain had grown and was still growing, slowly, outward, like a town.

 

 

 

 

 

 

Armitage, Simon. Avión de Papel: Poemas Seleccionados 1989-2014 Faber y Faber

 

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