especie desprotegida

 

 

 

 

Mantenga una distancia prudencial,
que la efigie de la sombra que esta criatura proyecta
no le alcance.

No extienda la mano para celebrar su negritud,
porque ella creerá que pretende usted acariciar su vida
y éste es el mayor peligro que pudiera acarrearle:
el vislumbre de sentirse querida,
la sospecha de saberse cobijada de su innato agonismo.

Procure no desplegar sonrisas.
Tronche las alas a cualquier palabra cálida.
Si se adivina amada, el desorden emocional del que ya es presa
se tornará estrepitosamente
en el padecimiento de una felicidad que la hará insoportable.

No la nombre, porque creerá que es su dueño
y sería capaz de meter por usted la cabeza en un horno.

No le diga jamás que la ama,
o correrá el riesgo de convertirse en el fatum
de su lírica tragedia.

Invéntense un idilio al margen de ella,
evite cuanto pueda ilusionarla,
rómpale el corazón a una cobaya,
si es eso lo que su vanidad demanda.

Pero, por favor,
no quiera lastimar a esta pobre bestezuela:

cualquier amago de amor la mata.









 

 

Tina Suárez Rojas

Las cosas no tienen mamá (2008)

A N T O L O G Í A

(1998-2008)

 

 

 

 


 






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