[ezcol_2third]   

la verdad

¿Qsonríe en la sombra sin muros que ensordece

mi corazón? ¿Qué soledad levanta

sus torturados brazos sin luna y grita herida

a la noche? ¿Quién canta sordamente en las ramas?

Pájaros no: memoria de pájaros. Sois eco,

solo eco, pluma vil, turbia escoria, muerta materia sorda

aquí en mis manos. Besar una ceniza

no es besar el amor. Morder una seca rama

no es poner estos labios brillantes sobre un seno

cuya turgencia tibia dé lumbre a estos marfiles

rutilantes. ¡El sol, el sol deslumbra!

Separar un vestido crujiente, resto inútil

de una ciudad. Poner desnudo

el manantial, el cuerpo luminoso, fluyente,

donde sentir la vida ferviente entre los ramos

tropicales, quemantes, que un ecuador empuja.

Bebed, bebed la rota pasión de un mediodía

que en el cénit revienta sus luces y os abrasa

volcadamente entero, y os funde. ¡Muerte hermosa vital,

ascua del día ! ¡Selva virgen que en llamas te destruyes!

 [/ezcol_2third] [ezcol_1third_end] 

.

pájaros no: memoria

de pájaros

besar una ceniza

no es besar el amor

.

el sol, el sol deslumbra

Muerte hermosa vital

[/ezcol_1third_end]

Vicente Aleixandre

Sombra del paraíso, 2 (1939-43)

Obras completas 1924-67

Volumen I: poesía

aguilar/ biblioteca de premios nobel

segunda edición-primera reimpresión-1978

madrid


 

 

 

 

 

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te puede interesar

ángeles

 

Ángeles era todo corazón, pues ya se sabe
que el intelecto repite, pero el corazón descubre.