Hoy, día sesenta y uno de la cuarentena,
desde detrás de los barrotes,
he visto llorar a mi madre hacia el futuro.

Lloraba tímida por su propia muerte gris,
por la ausencia de todo— final obligado—
como en ese corredor donde solo importa
lo que sucedió.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

__________

 

 

 

 

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