el niño que fue hoja

 

 

 

Los hay buscando reconocimiento,
pero todo se reduce al hecho
de en qué has empleado tu vida.
Como cuando eras niño
y tu compañía no te era extraña,
construías una cabaña y observabas
a los insectos bullendo nacarados bajo la piedra.

Después alguien levantó la tuya
y en esa intemperie te agitabas nervioso.
Otra hoja se había unido al clamor del bosque
y arrancado,
te tambaleaste en el aire, cayendo
al silencio de la tierra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

2 Comentarios

  1. Mabel

    que crecimiento en profundidad, en potencia, en serenidad, y en ese desapego que da la evolución

    Responder
  2. angel

    Gracias Mabel…

    abrazo

    Ángel

    Responder

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