Nosotros, los desnudos,
los del borde de una fe que ya no abriga,
hijos transparentes de la sed,
huéspedes felices de la periferia.

 

Nosotros, en nuestro nombre,
en medio de la tempestad, y el esplendor, y la espesura.
Los desconvocados,
los sin templo,
los ajenos.

 

Nosotros contra la desgana.
Nosotros a favor de no aceptarlo todo.
Nosotros, excluidos y colmados.

 

Nosotros lentamente envejecidos de nosotros,
ganaremos el mar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

antonio lucas

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