[ezcol_1half]

V

Que me alquilen por fin esa tumba, blanqueada a la cal con las líneas del cemento en

relieve – muy lejos bajo tierra.

Me acodo en la mesa, la lámpara ilumina vivamente estos periódicos que, idiota de mí,

releo, estos libros sin interés.

A una distancia enorme por encima de mi salón subterráneo, las casas se implantan, las

brumas se reúnen. El barro es rojo o negro. ¡Ciudad monstruosa, noche sin fin!

No tan alto, están las cloacas. A los lados, nada más que el espesor del globo. Acaso los

abismos de azur, pozos de fuego. Acaso sea en esos planos donde se encuentran lunas y

cometas, mares y fábulas.

En las horas de amargura imagino bolas de zafiro, de metal. Soy dueño del silencio.

¿Por qué una apariencia de tragaluz palidecería en el rincón de la bóveda?

 

[/ezcol_1half][ezcol_1half_end]

V

Qu’on me loue enfin ce tombeau, blanchi à la chaux avec les lignes du ciment

en relief- très loin sous terre.

Je m’accoude à la table, la lampe éclaire très vivement ces journaux que je suis idiot

de relire, ces livres sans intérêt.

À une distance énorme au-dessus de mon salon souterrain, les maisons s’implantent, les

brumes s’assemblent. La boue est rouge ou noire. Ville monstrueuse, nuit sans fin!

Moins haut, sont des égouts. Aux côtés, rien que l’épaisseur du globe. Peut-être les

gouffres d’azur, des puits de feu. C’est peut-être sur ces plans que se rencontrent lunes et

comètes, mers et fables.

Aux heures d’amertume je m’imagine des boules de saphir, de métal. Je suis maître du silence.

Pourquoi une apparence de soupirail blêmirait-elle au coin de la voûte?
[/ezcol_1half_end]

 

 

Arthur Rimbaud

Iluminaciones, Infancia, V

Traducción de J.F. Vidal-Jover en Obras completas

Libros Río Nuevo, 1977

 

 

 

 rimbaud


 

 

 

 

 

 

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te puede interesar

ángeles

 

Ángeles era todo corazón, pues ya se sabe
que el intelecto repite, pero el corazón descubre.