Charles-Simic

 

[ezcol_1half]       

el alma tiene muchas novias


En la India me llamó la atención


una mosca en un templo;


me hizo sentir muy claramente


que tal vez, por qué no,


nos conociéramos de antes.

¿Fue en la ciudad de México? Trepaba


entre manchas de sangre las piernas amarillas


de aquel Cristo crucificado


y sus ojos crecían y crecían.


“Dios te siente en el trono eminentísimo

de Su reino invisible”.
Me lo dijo en inglés un pordiosero.


Era ciego. Sabia qué había visto.

En el bar donde Pancho Villa


disparó sus pistolas contra el techo,


en las nalgas al aire de la ninfa desnuda


del cuadro, que emergía de las aguas,


e internándose ahora sin pudor


por la nariz de Buda,


más confidente haciendo su sonrisa,


su mirada más bizca.

 [/ezcol_1half] [ezcol_1half_end]   

 



The Soul Has Many Brides

In India I was greatly taken up

With a fly in a temple

Which gave me the distinct feeling,

It is possible, just possible,

That we had met before.

Was it in Mexico City?

Climbing the blood-spotted, yellow legs

Of the crucified Christ

While his eyes grew larger and larger.

«May God seat you on the highest throne

Of his invisible Kingdom,»

A blind beggar said to me in English.

He knew what I saw.

At the saloon where Pancho Villa

his revolvers at the ceiling,

On the bare ass of a naked nymph

Stepping out of lake in a painting,

And now shamelessly crawling up

One of Buddha’s nostrils,

Whose smile got even more buoyant,

Even more squint-eyed.

[/ezcol_1half_end]

 

 

 

 


Charles Simic

El alma tiene muchas novias

The soul has many brides

from The Book of Gods and Devils

1990 by Charles Simic

Source: The Book of Gods and Devils

(Houghton Mifflin Harcourt, 1990)

aurelioasiain.com

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te puede interesar

eternidad

 

La vida vibrante entrando a borbotones; barriendo toda duda.

seis de corazones

 

Pero si lo piensas
con ese amor que sigue latiendo, cuando
el corazón deja de latir

 

el mar

 

Y en la tierra cumple su condena,
insumiso, con el viento, el sol y esa luna