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Por el bien de Amelia

Trabajo en un Gran Hotel sobre el acantilado

en un país asolado por la guerra civil.

Mi corazón es el único botones.

Mi cerebro es el cocinero chino.

Se trata de un lugar costero en ruinas

con una hilera de limusinas desguazadas en la acera,

monos y gallos de pelea en el gran salón de baile

y palmeras que llegan hasta el techo.

Amelia, rodeada por sus amantes y sus adivinos,

se pinta de azul las pestañas y los labios

al atardecer frente al mar abierto:

las largas playas vacías, el resplandor de la marea…

Me ruega que comprobemos los libros de registro

para indagar si es cierto que aquí se hospedaron una vez Lenin,

Buster Keaton, Nathaniel Hawthorne,

San Bernardo de Claraval, que escribió sobre el amor…

Un hotel en el que uno tararea un tango en medio de un silencio

que se parece al de los cipreses en las películas mudas…

En el que los niños hablan en voz baja con sus amigos imaginarios…

En el que las hojas de una carta importante salen volando…

De pronto un ruido viene de la suite con espejos.

Amelia está desnuda y lleva algodón negro sobre los ojos.

Parece que hay una mosca

en la punta de la nariz romana de su amante.

Noche de lejanos disparos, distantes y confortables.

Entonces aparezco yo con un matamoscas en una bandeja de plata.

¡Ah, las delicias turcas!

Y la Máscara de la Tragedia cubre su vello púbico.

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For the sake of Amelia

Tending a cliff-hanging Grand hotel

In a country ravaged by civil war.

My heart as its only bellhop.

My brain as its Chinese cook.

It’s a run-down seaside place

With a row of gutted limousines out front,

Monkeys and fighting cocks in the great ballroom,

Potted palm trees grown wild to the ceilings.

Amelia surrounded by her beaus and fortune-tellers,

Painting heer eyelashes and lips blue

In the hour of dusk with the open sea beyond,

The long empty beaches, the tide’s shimmer…

She pleading with me to check the ledgers,

Find out if Lenin stayed here once,

Buster Keaton, Nathaniel Hawthorne,

St. Bernard of Clairvaux, who wrote on love?

A hotel in which one tangos to a silence

Which has the look of cypresses in silent films…

In which children confide to imaginary friends…

In which pages of an important letter are flying…

But now a buzz from the suite with mirrors.

Amelia in the nude, black cotton over her eyes.

It seems there’s a fly

On the tip of heer lover’s Roman nose.

Night of distant guns, distant and comfortable.

I am coming with a flyswatter on a silver tray.

Ah the Turkish delights!

And the Mask of Tragedy over her pubic hair.

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Charles Simic


Por el bien de Amelia

La voz a las tres de la madrugada

Traducción de Martín López-Vega

DVD Ediciones

dvdediciones.com


 

 

 

 

 

 

 

 

 

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