Monólogo de César Vallejo

Soy César: Un traje gastado, dos corbatas,

va a llegar noviembre como dije

en un poema. Un tragaluz

me pone sombras y soy una mancha

que nació sobre una silla. «Me

doy contra todas las contras», un día

me gustó el olor a manteca, el

dormitorio usado, la palangana sin brillar

y se metió una mosca en mi cuarto

mientras buscaba el origen de mi felicidad.

Caí azulado, estrepitoso y bello

como un soldado joven, sobre mi cama.

El aleteo sin zumbido del insecto me

recordó que soy poeta, que morí

cuando hilaba en los versos frases

como «hembra es el alma mía»,

y en una tahona me estremecí invisible

pues me chupaba los dedos,

me elaboraba goloso mientras yacía

y tomaba migas de bizcocho, sorbos

de leche, tratados de amor debajo

del brazo yendo hacia muchos otros cuartos.

 

Concha García


Monólogo de César Vallejo

En Otros poemas


 

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te puede interesar

ángeles

 

Ángeles era todo corazón, pues ya se sabe
que el intelecto repite, pero el corazón descubre.