[ezcol_1half]                         

Cavando

Entre el pulgar y el índice

La regordeta pluma se acomoda; confortable cual arma.

Y bajo mi ventana, el limpio y áspero sonido

Cuando la pala se hunde en el suelo arenisco:

Mi padre está cavando. Lo miro desde arriba

Hasta que su costado que se esfuerza por entre los macizos de flores

Se dobla, y se levanta veinte años atrás

Agachándose al ritmo de surcos de patatas

Donde estaba cavando.

La tosca bota se acunaba en la pala, el mango,

rozando con la piema, se levantaba con firmeza.

Él arrancaba los brotes altos, y enterraba muy hondo aquel

brillante filo

Para desparramar patatas nuevas que nosotros cogíamos

Encantados con su fresca dureza en nuestras manos.

¡Dios mío, y cómo manejaba el viejo aquella pala!

Exactamente igual que lo había hecho su padre.

Mi abuelo cortaba más turba en un día

Que ningún otro en la turbera de Toner.

Una vez le llevé leche en una botella

Con un descuidado tapón de papel. Se enderezó

Para beberla; luego se inclinó de nuevo a la tarea

Cortando y rebanando con esmero, arrojando terrones

Por encima del hombro, ahondando más y más

En busca de la turba buena. Cavando.

El olor frío del mantillo, el chapoteo y el golpe

De Ia turba empapada, los secos cortes del filo

Atravesando las raíces vivas despiertan en mi cabeza.

Yo no tengo una pala con que seguir a hombres como ellos.

Entre el pulgar y el índice

La regordeta pluma se acomoda.

Yo cavaré con ella.

[/ezcol_1half][ezcol_1half_end]

 

 

 

Digging


Between my finger and my thumb

The squat pen rests; snug as a gun.

Under my window, a clean rasping sound

When the spade sinks into gravelly ground:

My father digging. I look down

Till his straining rump among the flowerbeds

Bends low comes up twenty years away

Stooping in rhythm through potato drills

Where he was digging.

The coarse boot nestled on the lug, the shaft

Against the inside knee was levered firmly.

He rooted out tall tops, buried the bright edge deep

To scatter new potatoes that we picked,

Loving their cool hardness in our hands.

By God, the old man could handle a spade-

Just like his old man.

My grandfather cut more turf in a day

Than any other man on Toner’s bog.

Once I carried him milk in a bottle

Corked sloppily with paper He straightened up

To drink it, then fell to right away

Nicking and slicing neatly, heaving sods

Over his shoulder; going down and down

For the good turf. Digging.

The cod smell of potato mould, the squelch and slap

Of soggy peat, the curt cuts of an edge

Through living roots awaken in my head.

But I’ve no spade to follow men like them.

Between my finger and my thumb

The squat pen rests.

I’lI dig with it.

 [/ezcol_1half_end]

 

 

 

 

Seamus Heaney

Cavando

Death of a Naturalist, 1966, 1991

Muerte de un Naturalista

Traducción: Margarita Ardanaz, 1996

Edición bilingüe

Ediciones Hiperión

Madrid

Original: Death of a Naturalist

 

 

 

 


 

 

 

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te puede interesar

ángeles

 

Ángeles era todo corazón, pues ya se sabe
que el intelecto repite, pero el corazón descubre.