vicente aleixandre

 

sombra del paraíso

 

 

1944

clásicos castalia 1976

 

 

el cuerpo y el alma

 

 

Pero es más triste todavía, mucho más triste.

Triste como la rama que deja caer su fruto para nadie.

Más triste, más. Como ese vaho

que de la tierra exhala después la pulpa muerta.

Como esa mano que del cuerpo tendido

se eleva y quiere solamente acariciar las luces,

la sonrisa doliente, la noche aterciopelada y

muda.

Luz de la noche sobre el cuerpo tendido sin alma.

Alma fuera, alma fuera del cuerpo, planeando

tan delicadamente sobre la triste forma abandonada.

Alma de niebla dulce, suspendida

sobre su ayer amante, cuerpo inerme

que pálido se enfría con las nocturnas horas

y queda quieto, solo, dulcemente vacío.

 

 

Alma de amor que vela y se separa

vacilando, y al fin se aleja tiernamente fría.

 

 

 

 

 

 

 

VICENTE ALEIXANDRE

SOMBRA DEL PARAISO

BIBLIOTECA PARA EL TALLER DE POESÍA

   

VICENTE ALEIXANDRE

Sombra del paraíso

  

 

EL POETA

CRIATURAS EN LA AURORA

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