suicide note

 

“You speak to me of narcissism but I reply that it is
a matter of my life” – Artaud

“At this time let me somehow bequeath all the leftovers
to my daughters and their daughters” – Anonymous

 

Better,

despite the worms talking to

the mare’s hoof in the field;

better,

despite the season of young girls

dropping their blood;

better somehow

to drop myself quickly

into an old room.

Better (someone said)

not to be born

and far better

not to be born twice

at thirteen

where the boardinghouse,

each year a bedroom,

caught fire.

Dear friend,

I will have to sink with hundreds of others

on a dumbwaiter into hell.

I will be a light thing.

I will enter death

like someone’s lost optical lens.

Life is half enlarged.

The fish and owls are fierce today.

Life tilts backward and forward.

Even the wasps cannot find my eyes.

Yes,

eyes that were immediate once.

Eyes that have been truly awake,

eyes that told the whole story-

poor dumb animals.

Eyes that were pierced,

little nail heads,

light blue gunshots.

And once with

a mouth like a cup,

clay colored or blood colored,

open like the breakwater

for the lost ocean

and open like the noose

for the first head.

Once upon a time

my hunger was for Jesus.

O my hunger! My hunger!

Before he grew old

he rode calmly into Jerusalem

in search of death.

This time

I certainly

do not ask for understanding

and yet I hope everyone else

will turn their heads when an unrehearsed fish jumps

on the surface of Echo Lake;

when moonlight,

its bass note turned up loud,

hurts some building in Boston,

when the truly beautiful lie together.

I think of this, surely,

and would think of it far longer

if I were not… if I were not

at that old fire.

I could admit

that I am only a coward

crying me me me

and not mention the little gnats, the moths,

forced by circumstance

to suck on the electric bulb.

But surely you know that everyone has a death,

his own death,

waiting for him.

So I will go now

without old age or disease,

wildly but accurately,

knowing my best route,

carried by that toy donkey I rode all these years,

never asking, “Where are we going?”

We were riding (if I’d only known)

to this.

Dear friend,

please do not think

that I visualize guitars playing

or my father arching his bone.

I do not even expect my mother’s mouth.

I know that I have died before-

once in November, once in June.

How strange to choose June again,

so concrete with its green breasts and bellies.

Of course guitars will not play!

The snakes will certainly not notice.

New York City will not mind.

At night the bats will beat on the trees,

knowing it all,

seeing what they sensed all day.

 

nota de suicidio

 

“Me hablas del narcisismo, pero yo respondo que es una

cuestión de mi vida” – Artaud

“En este momento me dejó de alguna manera el legado de todas las sobras

a mis hijas y sus hijas “- Anónimo

 

Mejor,

a pesar de los gusanos que hablan con

los cascos de la yegua en el campo;

mejor,

a pesar de la temporada de las chicas jóvenes

que dejan caer su sangre;

de alguna manera mejor

para caerme rápidamente

en una vieja habitación.

Mejor (alguien dijo)

no haber nacido

y mucho mejor

no haber nacido dos veces

a los trece

cuando la pensión,

cada año un dormitorio,

se incendió.

Querido amigo,

Voy a tener que hundirme con cientos de otros

en un montacargas al infierno.

Seré una cosa ligera.

Entraré en la muerte

como la lentilla que alguien ha perdido.

La vida está medio agrandada.

Los peces y los búhos son feroces hoy.

La vida se inclina hacia atrás y hacia adelante.

Incluso las avispas no pueden encontrar mis ojos.

Sí,

ojos que fueron una vez instantáneos.

Ojos que han estado verdaderamente despiertos,

ojos que contaron toda la historia-

pobres animales mudos.

Ojos que fueron perforados,

pequeñas cabezas de clavos,

disparos azul claro.

Y una vez con

una boca como una taza,

arcilla coloreada o sangre coloreada,

abierta como el rompeolas

para el océano perdido

y abierta como el nudo corredizo

para primera cabeza.

Érase una vez que

mi hambre fue para Jesús.

O mi hambre! Mi hambre!

Antes de envejecer

él viajó tranquilamente a Jerusalén

en busca de la muerte.

Esta vez

ciertamente

no pregunto para comprender

y sin embargo, espero que todos los demás

volverán sus cabezas cuando un pez no adiestrado salte

en la superficie del Lago Echo;

cuando la luz de la luna,

su nota baja volviéndose alta,

dañe algún edificio en Boston,

cuando la verdad y la belleza se tiendan juntas.

Pienso en esto, sin duda,

y pensaría en ello mucho más tiempo

si no estuviera … si yo no estuviera

en ese viejo fuego.

Podría admitir

que sólo soy una cobarde

que grita yo yo yo

y no menciona que los pequeños mosquitos, las polillas,

forzados por las circunstancias

sorben la bombilla.

Pero seguro que sabes que cada uno tiene una muerte,

su propia muerte,

esperándolo.

Así que iré ahora

sin vejez o enfermedad,

salvajemente pero con precisión,

conociendo mi mejor ruta,

llevada por ese burro de juguete que monté todos estos años,

que nunca preguntó, “¿A dónde vamos?”

Estábamos cabalgando (si yo lo hubiera sabido)

hacia esto.

Querido amigo,

por favor no creas

que visualizo guitarras que tocan

o que mi padre arquea su esqueleto.

Ni siquiera esperaba la boca de mi madre.

Sé que he muerto antes-

una vez en noviembre, una vez en junio.

Qué extraño elegir junio otra vez,

tan concreto con sus verdes pechos y vientres.

Por supuesto que las guitarras no tocarán!

Las serpientes, ciertamente, no se darán cuenta.

A Nueva York no le importará.

Por la noche los murciélagos se golpearán en los árboles,

sabiendo todo,

viendo lo que sintieron todo el día.

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

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