correspondencias

 

charles

baudelaire

 
                [acercamiento a un soneto
 
trascendental en la historia de la poesía]
 
 
 Aunque no parece necesario, incluimos 3 versiones del soneto
 
[será trascendental en la historia de la poesía: pero qué malísimo es]
 
 
 
 
 

correspondencias


La natura es un templo donde vivos pilares
dejan salir a veces sus confusas palabras;
por allí pasa el hombre entre bosques de símbolos
que lo observan atentos con familiar mirada.

Como muy largos ecos de lejos confundidos
en una tenebrosa y profunda unidad,
vasta como la noche, como la claridad,
perfumes y colores y sones se responden.

Hay perfumes tan frescos como carnes de niños,
dulces como el oboe, verdes como praderas,
y hay otros corrompidos, ricos y triunfantes,

que la expansión poseen de cosas infinitas,
como el almizcle, el ámbar, el benjuí y el incienso,
que cantan los transportes del alma y los sentidos.

 

 

 

correspondencias

 

 

La Naturaleza es un templo donde pilares vivientes

a veces dejan salir confusas palabras;

allí se adentra el hombre entre bosques de símbolos

que lo observan con miradas familiares.

 

Igual que largos ecos fundidos a lo lejos

en una tenebrosa y profunda unidad vasta

como la noche y como la claridad, los aromas,

los colores y los sonidos se responden.

 

Hay aromas frescos como carnes de niños,

suaves como los oboes, verdes como las praderas,

– y hay otros corrompidos, intensos y triunfantes,

 

expandidos igual que las cosas infinitas,

como el almizcle, el ámbar, el benjuí y el incienso,

que celebran los éxtasis del alma y los sentidos.

 

 

 

 

correspondencias

 

 

 

La Natura es un templo donde vividos pilares

Dejan, a veces, brotar confusas palabras;

El hombre pasa a través de bosques de símbolos

que lo observan con miradas familiares.

 

Como prolongados ecos que de lejos se confunden

En una tenebrosa y profunda unidad,

Vasta como la noche y como la claridad,

Los perfumes, los colores y los sonidos se responden.

 

Hay perfumes frescos como carnes de niños,

Suaves cual los oboes, verdes como las praderas,

Y otros, corrompidos, ricos y triunfantes,

 

Que tienen la expansión de cosas infinitas,

Como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso,

Que cantan los transportes del espíritu y de los sentidos.

 

   

 

 

 

En Las flores del mal (1857), aparece el poema Correspondencias. En 1861, vio la luz la segunda edición con treintaicinco poemas nuevos,

cabe destacar que el libro abarca prácticamente toda su obra poética.

La edición definitiva de esta obra se publicó en 1868 (edición póstuma) donde aparecen algunos poemas que habían sido censurados.

 

El libro se encuentra dividido:

una introducción [Al lector] 

y cinco partes;

 

Esplín e ideal,

Cuadros parisinos,

El vino,

Flores del mal y

Rebelión.

También encontramos en el libro, una conclusión final titulada La muerte.

Comenzaré el estudio de este poema por la parte formal: es un soneto, estructura clásica italiana practicada por los poetas del Dolce stil novo, por Dante Alighieri entre otros. Esta estructura formal, que en nuestra lengua fue introducida por Boscán y Garcilaso, consta de dos cuartetos y dos tercetos, con versos endecasílabos y rima consonante o perfecta.

Baudelaire decidió utilizar en su soneto versos alejandrinos, y es indudable la musicalidad que presenta el poema en francés, virtud que se pierde al ser traducido.

Esta referencia a la parte formal del poema es importante también para ver como en Baudelaire convergen varias corrientes poéticas ya que la atención a la forma, a la perfección estructural era un principio parnasiano y que no todos los simbolistas posteriores respetaron. 

Este poema abre el libro Las flores del mal, ya que el poema del comienzo titulado Al lector funciona como una introducción. Va a funcionar como una poética de lo que se verá en las páginas que siguen y que tanta importancia ha captado hasta el día de hoy.

El tema del poema ya está planteado en el título, son las correspondencias que el poeta va a encontrar, a establecer, entre los distintos aspectos que hacen la naturaleza del hombre.

Existen correspondencias entre el mundo material y el mundo espiritual, la función del poeta es irlas descubriendo, captando, traduciendo.

 

los primeros versos:

 

La natura es un templo donde vivos pilares
dejan salir a veces sus confusas palabras

 

Es importante reparar en la concepción religiosa panteísta de Charles Baudelaire: los panteístas no creen en un Dios creador separado de la naturaleza humana, sino que ven al creador en todas las cosas del universo, Dios está en todo, de ahí el adjetivo en su forma neutra pan (todo) y el sustantivo teísmo (Dios).

El poeta, como hijo de ese Dios comienza diciendo que la naturaleza es un templo, como edificio de carácter religioso, como la casa de Dios, no es de extrañar que Baudelaire en su carácter de panteísta nos diga que la naturaleza es un templo, Dios está en todo y por ende la casa de Dios es la naturaleza misma.

Resulta que la naturaleza está compuesta por multiplicidad de manifestaciones vitales, las que sostienen ese templo, los vivos pilares, dentro de los cuales entraríamos nosotros, los seres humanos, pero también los árboles, los ríos, en fin, todas las manifestaciones vitales que hacen a la existencia.

El problema radica, en que cada pilar que compone la naturaleza tiene su propio lenguaje, de ahí que por momentos para el hombre suelen ser confusos los lenguajes distintos al suyo, pues bien, la función del poeta será ir interpretando en la diversidad esas confusas palabras. Por eso es que se nos continúa diciendo:

 

por allí pasa el hombre entre bosques de símbolos
que lo observan atentos con familiar mirada.

 

 

correspondencias

 

 

 

La Naturaleza, es un templo donde vivos fieles
dejan, a veces, escapar palabras confusas;
el hombre muere atravesando bosques de símbolos
que le observan con mirada familiar.

Como prolongados ecos que de lejos se confunden
en una tenebrosa y profunda unidad
inmensa como la noche y la claridad,
los perfumes, los colores y los sonidos se alternan,

Son frescas fragancias como la blanda carne de los niños,
suave como los oboes, verde como las praderas,
– y de otros, corruptos, ricos y triunfadores,

Tienen la propagación de las cosas infinitas
como el ámbar, el almizcle, el benjuí y los inciensos
que cantan los viajes del espíritu y los sentidos.

 

 

nuestras versiones

 

 

 

 

Del blog: palabra escrita de fernando chelle

 

palabraescritafernandochelle.blogspot.com.es

 

 

 

 


 

 

 

 

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