a mí me gusta el encantamiento de ciertas tardes, cuando lo evidente no es real

 

 

 

 

 

concha garcía

bajo los auspicios

 

 

 

 

 

 

La cosa más profunda que he vivido 

ya la he olvidado. Ahora sólo me importa

arreglar la ventana si se rompiera, o

limpiar los cristales. Todas las verdades

han sido un largo pronunciamiento sin fecha,

de pronto no recuerdo ninguna. Se confunden

encaramadas bajo los auspicios de mi necedad

que tampoco se precia. A mí me gusta

el encantamiento de ciertas tardes, cuando

lo evidente no es real.

 

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

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