gian2

 

 

 

huella de caracol

 


Sobre la húmeda pared lunar

la seca estela de diamante quedó resuelta

por un principio que regía el rumbo.

Con breves vacilaciones el rastro

conduce a una oscuridad de jugos fermentados.

Como un poema recurrente 

también lo fortuito se insinuó en el diseño

y en el jardín nocturno el caracol

ha probado la razón de su activa ceguera.

Las blandas antenas se repartieron la noche

y se hunden en la gelatina. Sordomuda

la masa retráctil se cierra en el nácar

de su espiralado aposento giratorio.

El ciclo delicado es ajeno

al cuarto iluminado, donde ondulan las manos

en órbita sin ley, entre las tazas.

En los vidrios, las huellas digitales

han tejido la trama de una confusión común

y al vacío conducen de una verdad aislada. 

 

 

 

 

 

 

 

joaquín o giannuzzi

 

huella de caracol