caminando por ahí

 

 

 

¿Qué nombre tengo para ti?

En verdad no existe nombre para ti

en el sentido en que las estrellas tienen nombres

que de algún son apropiados. Solo dando vueltas por ahí,

 

es un objeto de curiosidad para algunos,

pero tú estás demasiado preocupado

por la mancha secreta escondida en tu alma

para decir algo y andas por ahí,

 

sonreír para adentro y  ante otros.

se vuelve un poco solitario

aunque al mismo tiempo desagradable.

Contraproducente, como te das cuenta una vez más

 

de que el camino más largo es el más eficaz,

ese que daba la vuelta entre islas, y

pareciendo siempre que viajabas en círculo.  

Y ahora que el final está cerca

 

los segmentos del viaje se abren como una naranja.

Hay luz allí y misterio y comida.

Ven a verlo.

No vengas por mí, sino por él.

Pero si todavía estoy ahí, asegúrate de que podamos vernos.

 

just walking around

 

 

 

What name do I have for you?

Certainly there is not name for you

In the sense that the stars have names

That somehow fit them. Just walking around,

 

An object of curiosity to some,

But you are too preoccupied

By the secret smudge in the back of your soul

To say much and wander around,

 

Smiling to yourself and others.

It gets to be kind of lonely

But at the same time off-putting.

Counterproductive, as you realize once again

 

That the longest way is the most efficient way,

The one that looped among islands, and

You always seemed to be traveling in a circle.

And now that the end is near

 

The segments of the trip swing open like an orange.

There is light in there and mystery and food.

Come see it. Come not for me but it.

But if I am still there, grant that we may see each other.

 

 

 

 

 

 

John Ashbery

en John Ashbery Collected Poems, 1956-1987,

Library of America

versión © Silvia Camerotto

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

1 Comentario

  1. Ashbery, ashbery… empiezo a estar hartito del tal ashbery, que aún se me escapa

    casi por completo y eso lo salva. Pero acabo de decidir que voy a entrarle como dios

    manda -si es que dios manda entrarle a ashbery-, a saber: con método y empezando por

    el principio, no vaya a ser otro wallace stevens, que nos enseñó mucho pero al final

    tuvo que declarar que no encontraba el secreto, el quid, la clave.

    Pues si cuelgo entradas algo… pesadas + extravagantes, será ello debido a que persigo

    con perros y artimañas a ashbery. No quisiera estar en su pellejo, que es lo que le pasa a él:

    cuanto más viejo, más pellejo.

    Un saludo cordial

    narcisodaa

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