El error que comete una cosa

al caer de tus manos,

la absurda equivocación de una hoja

al no caer sobre la tierra,

la confusión de un aroma

que emigra de una flor

y se va a perfumar un pensamiento,

no deben atribuirse

a sus modales inexpertos

sino al defecto fundamental que el azar distribuye

como una noche quebrada

por el apocalipsis encubierto de los días. 

Esta concreta conspiración del desacierto

indica que la historia aún no ha empezado

y el hombre sólo registra en sus anales

inciertos simulacros de antihistoria. 

Tan sólo una imaginación regenerada

que trace los movimientos del regreso,

del perfume a la flor,

de las hojas al árbol,

de una cosa a tu mano,

del azar al azar,

de la noche a la noche,

puede iniciar la historia verdadera. 

El mundo está repleto

de anodinos fantasmas.

Hay que hallar los fantasmas esenciales.

Duodécima Poesía Vertical

Roberto Juarroz

Ediciones Carlos Lohlé

Buenos Aires

Argentina

1991


 

 

 

 

 

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