ejercicios para los cinco dedos

 



I. Versos a un gato persa

Los cantores del aire acuden

a los campos verdes de Russell Square.

Bajo los árboles no hay alivio

para el cerebro atontado, los punzantes deseos

y los vivos ojos del Oso Peludo.

No hay alivio sino en dolor.

Ah ¿cuándo cesará el corazón crujiente?

¿Cuándo cederá la silla rota?

¿Por qué se retrasará el día de verano?

¿Cuándo se alejará el Tiempo fluyendo?

 

II. Versos a un terrier de Yorkshire

En un campo pardo se erguía un árbol

y el árbol estaba encorvado y seco.

En un cielo negro, desde una nube verde

fuerzas naturales chillaban fuerte,

gritaban, traqueteaban, mascullaban sin fin.

El perrito estaba a salvo y caliente

bajo un edredón de cretona,

pero el campo estaba agrietado y pardo

y el árbol estaba encogido y seco.

Perros y gatos de caramelo deben todos

gatos y perros de jalea deben todos

como enterradores, convertirse en polvo.

Aquí un perrito me detengo

levantando mis patas de delante

me detengo y duermo sin fin.

 

III. Versos a un pato en el parque

La larga luz se agita a través del lago,

las fuerzas del temblor mañanero,

la aurora está oblicua a través del césped,

aquí no hay lagarto ni serpiente mortal

sino sólo perezoso pato patoso.

He visto brillar la mañana,

he recibido el Pan y el Vino,

que los mortales con plumas tomen

lo que es su ración mortal,

pellizcando el pan y el dedo también,

más fácil de tener que gusano retorciéndose;

pues yo sé, y deberíais saberlo

que pronto el inquisitivo gusano probará

nuestra bien conservada ufanía.

 

IV. Versos a Ralph Hodgson, Esquire

¡Qué placer conocer al señor Hodgson!

(A él todo el mundo quiere conocerle)

con su sonido musical

y su perro de Baskerville

que, a una palabra sola de su amo,

os seguirá cada vez más deprisa

y os destrozará separando vuestros miembros.

¡Qué placer conocer al señor Hodgson!

Que es adorado por todas las camareras

(le consideran como algo diferente)

mientras exprime en su sutil paladar

el jugo de su pastel de frambuesa.

¡Qué placer conocer al señor Hodgson!

(A él todo el mundo quiere conocerle)

Tiene 999 canarios

y en torno a su cabeza hadas y pinzones

pasan rozándole en arrebato jubiloso.

¡Qué placer conocer al señor Hodgson!

(A él todo el mundo quiere conocerle)

 

V. Versos para Cuscuscomino y Mirza Murag Ali Beg

¡Qué desagradable conocer al señor Eliot!

Con sus rasgos de corte clerical

y su frente tan sombría

y su boca tan estirada

y su conversación tan delicadamente

restringida a Lo Que Exactamente

y Si y Quizá y Pero.

¡Qué desagradable conocer al señor Eliot!

Con un cachorrillo de rabo cortado

con un abrigo de piel

y un gato puercoespín

y un sombrero de baranda:

¡Qué desagradable conocer al señor Eliot!

(tanto si tiene la boca abierta como cerrada)

five-fingers exercises

 

I. Lines to a Persian Cat

The songsters of the air repair

To the green fields of Russell Square.

Beneath the trees there is no ease

For the dull brain, the sharp desires

And the quick eyes of Woolly Bear.

There is no relief but in grief.

O when will the creaking heart cease?

When will the broken chair give ease?

Why will the summer day delay?

WHEN will Time flow away?

 

 

II. Lines to a Yorkshire Terrier

In a brown field stood a tree

And the tree was crookt and dry.

In a black sky, from a green cloud

Natural forces shriek’d aloud,

Screamed, rattled, muttered endlessly.

Little dog was safe and warm

Under a cretonne eiderdown,

Yet the field was cracked and brown

And the tree was cramped and dry.

Pollicle dogs and cats all must

Jellicle cats and dogs all must

Like undertakers, come to dust.

Here a little dog I pause

Heaving up my prior paws,

Pause, and sleep endlessly.

 

III. Lines to a Duck in the Park

The long light shakes across the lake,

The forces of the morning quake,

The dawn is slant across the lawn,

Here is no eft or mortal snake

But only sluggish duck and drake.

I have seen the morning shine,

I have had the Bread and Wine,

Let the feathered mortals take

That which is their mortal due,

Pinching bread and finger too,

Easier had than squirming worm;

For I know, and so should you

That soon the enquiring worm shall try

Our well-preserved complacency.

 

IV. Lines to Ralph Hodgson Esqre.

How delightful to meet Mr. Hodgson!

(Everyone wants to know HIM)–

With his musical sound

And his Baskerville Hound

Which, just at a word from his master

Will follow you faster and faster

And tear you limb from limb.

How delightful to meet Mr. Hodgson!

Who is worshipped by all waitresses

(They regard him as something apart)

While on his palate fine he presses

The juice of the gooseberry tart.

How delightful to meet Mr. Hodgson!

(Everyone wants to know HIM).

He has 999 canaries

And round his head finches and fairies

In jubilant rapture skim.

How delightful to meet Mr. Hodgson!

(Everyone wants to meet HIM).

 

V. Lines for Cuscuscaraway and Mirza Murad Ali Beg

How unpleasant to meet Mr. Eliot!

With his features of clerical cut,

And his brow so grim

And his mouth so prim

And his conversation, so nicely

Restricted to What Precisely

And If and Perhaps and But.

How unpleasant to meet Mr. Eliot!

With a bobtail cur

In a coat of fur

And a porpentine cat

And a wopsical hat:

How unpleasant to meet Mr. Eliot!

(Whether his mouth be open or shut).

 

 

 

 

 


Thomas Stearns Eliot

Ejercicios para los cinco dedos

En Poesías menores

De Coriolano, Poesías reunidas (1902-1962), Alianza Editorial, 2008

Traducción de José María Valverde