antonio gamoneda

el libro del frío

4. pavana impura

 

Todos los árboles se han puesto a gemir dentro de mi espíritu al recordar tus bragas

en la oscuridad, la luz debajo de tu piel, tus pétalos vivientes.

  Atravesando los universos, a veces viajan las palomas ebrias.

  Venga desnuda tu misericordia, ah paloma mortal, hija del campo.

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

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