Isabel Rawsthorne

Dios escupió y el hombre se hizo

El hombre eyaculó y el esqueleto cartilaginoso

de una mujer llamada Isabel Rawsthorne apareció en una

calle del Soho

charcos de carne membranosa transparentándose en lechos

clínicos.

Isabel Rawsthorne, esqueleto cartilaginoso de las calles del

Soho

Una cara como un vómito

como una plasta que el ordeñador sanguinolento de lo real

pisotea con sus patas de vaca.

En el prado crece la hierba como los pendejos en el pubis de

Isabel.

La hierba que crece en el pubis del prado

embetunada de semen

bajo esas dos figuras

charcos de carne membranosa transparentándose en lechos

clínicos.

En el lecho nupcial —una mesa de operaciones—

figuras que se entrelazan como bisturíes de carne

La boca abre su corola dentada.

El rojo de la boca coronado de dientes

el ano dentado de la boca como un birrete de obispo.

Pienso en Isabel Rawsthorne para exorcizar la asfixia

de la que ella, en una calle del Soho, es un emblema aproximativo

con su carne eyaculada por el pincel de Francis Bacon.

Enrique Lihn

A PARTIR DE MANHATTAN

Volumen IV de la colección de poesía Ganymedes

octubre 1979

Santiago de Chile

Francis-Bacon


 

 

 

 

 

 

 

 

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