roger-pol droit

experiencias de [poesía] cotidiana

 

 

 

considerar a la humanidad

como un error

 

 

 

DURACIÓN: alrededor de una hora

MATERIAL: ninguno

EFECTO: tónico

 

 

 

¡TANTO NOS DIJERON que éramos excepcionales! Centro

del mundo, hijos de Dios, conciencia del todo, sal de la tierra,

inteligencia, seres parlantes, espíritu de las ciencias, vector

del progreso. Nuestra existencia fue tan festejada por tantos

mitos, religiones, filosofias, discursos complacientes, que no

se comprenden nuestros fracasos, nuestras bajezas, nuestras

guerras interminables y nuestras innumerables abyecciones.

Por supuesto, existieron todo tipo de soluciones de compro-

miso, que explican nuestra caída, nuestra maldición y nues-

tras dobleces.

Usted puede experimentar una desilusión más radical, sin

duda más benéfica. Deshaga todo lo que pueda de un sentido

cualquiera a nuestra existencia. Considere que la humani-

dad es un azar, un fracaso, un accidente biológico. Se desa-

rrolló sin orden, sobre una piedra perdida, en un rincón

infinitesimal. Desaparecerá un día para siempre, sin que na-

die conserve su memoria, sin que nadie se preocupe. En el

curso de decenas de miles de años en que habrá sobrevivido,

esta curiosa especie se habrá estancado interminablemente.

Luego se habrá multiplicado desconsideradamente saquean-

do su lugar de vida. También habra acumulado, antes de

desaparecer, una cantidad de sufrimientos inimaginables

e inútiles, matanzas y hambrunas, servidumbres y opresiones.

Observe lúcidamente esta especie absurda y violenta.

Mire de frente su ausencia de justificación, su existencia efí-

mera e insensata. Ejercítese en padecer esa idea de que la

humanidad no tiene fundamentalmente ni razón de ser ni

porvenir. Eso debería contribuir a serenarlo. Porque sobre

ese fondo de sinsentido y de horror, el brillo de todo lo subli-

me se destaca como un don inigualable. Las músicas perfec-

tas, los cuadros inolvidables, la gloria de las basilicas, las la-

grimas de los poemas, la risa de los amantes… Otros tantos

derivados del error. Otras tantas sorpresas innumerables.

 

 

 

 

 

Traducción de

Victor Goldstein

Fondo de Cultura Económica

de Argentina 2001

 

 

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te puede interesar

ángeles

 

Ángeles era todo corazón, pues ya se sabe
que el intelecto repite, pero el corazón descubre.