[ezcol_3quarter]

desde la ventana del bar

 

Desde la ventana del bar

contemplaba la calle

hirviendo hasta el cuello de personas

casadas y solteras, automóviles, hojas secas, viento,

objetos sin número ni definición precisa.

Sentí la existencia en fermentación

cuando concebí entonces

una noción de Dios,

simplificada, ambiciosa, provisoria:

Dios era todo lo que veía,

un sistema, un principio absoluto de no vacío.

Y de pronto maldije:

oh, al demonio con este piojo

este Santo Tomás en zapatillas

bebiendo un líquido descafeinado y sin azúcar.

[/ezcol_3quarter] [ezcol_1quarter_end]

 

 

 

concebí entonces

una noción de Dios,

simplificada, ambiciosa, provisoria

un principio absoluto de no vacío

[/ezcol_1quarter_end]

 

 

 

 

 

 

 

Joaquín O. Giannuzzi

Un arte callado

2008

Ediciones del Dock

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te puede interesar

eternidad

 

La vida vibrante entrando a borbotones; barriendo toda duda.

seis de corazones

 

Pero si lo piensas
con ese amor que sigue latiendo, cuando
el corazón deja de latir

 

el mar

 

Y en la tierra cumple su condena,
insumiso, con el viento, el sol y esa luna