isabel bono: una casa en bleturge: ligereza

 

 

 

una casa en Bleturge

 

 

Ligereza

 

 

 

Se ha sentado en una terraza. La terraza tiene toldo de lona

y paredes de lona con ventanas de plástico transparente.

Casi transparente. Se sienta y abre el periódico por la página

de su columnista favorito. Ligereza, lee. Habla de los nuevos

jubilados. Jubilados felices que se creen veinteañeros porque

han dejado atrás a una mujer de cincuenta con los labios

operados y se han vuelto a enamorar de una chica de veinte

con los pechos por operar. Cincuentones con polos de color

rosa y una circonita en la oreja.

 

Una mesa más allá, dos adolescentes juntan las cabezas,

bajan la voz, la chica dibuja constelaciones con los granos

de azúcar que cayeron sobre la mesa y él después le chupa

el dedo completamente ajeno al mundo. Nada, ningún polo

de ningún color, ningún diamante en ninguna oreja, podría

competir con eso.

 

 

 

 

 

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