isabel bono: pan comido: quémese en caso de incendio

 

 

pan comido. madrid; ed. bartleby, 2011

 

 

 

Por ejemplo:

pensé que escribir esta historia sería pan comido

tan fácil como volver la cabeza y verte llegar, tan sencillo

como decir podé la madreselva y la dama de noche

arranqué de cuajo los plátanos, los girasoles y el mirto

no quiero más selva que el negro de tus ojos, amor

como decir maté a los perros y los enterré en el jardín

por si volvías y al no reconocerte te ahuyentaban sus ladridos

como decir prendí fuego a la casa

porque una luz en la ventana me pareció insuficiente.

 

Por ejemplo:

estoy apoyada en el zócalo de baldosas del servicio de señoras

mis mejores amigos me esperan en la mesa del restaurante,

veo un ficus, a mí misma reflejada en el cristal,

el paseo marítimo, las barcas varadas, las palmeras y el mar

estoy bien, pero preferiría no volver, verte pasar,

aguantar las ganas y salir a tu encuentro.

 

Por ejemplo:

tu voz cogiéndome de la mano.

 

Por ejemplo:

no soy una soñadora pero cuando bebo te busco, desconfío

y este cuarto se me hace un tren fantasma,

no me es necesario mentir

decir que al fondo, el catre es todo tu cuerpo

extendido espantando sombras chinas

tres delicias son demasiadas en una sola noche, amor

anda ve, en este cuarto tu desorden y el mío enfrentados

ahogados como un mensaje en el contestador

a las tres de la madrugada,

el tiempo a la velocidad de la luz

que entra por la persiana despacio

cambiando de color más de diez veces en un cuarto de hora

iluminando los rincones del techo en los que algún día

se nos aparecerá el milagro

y lo entenderemos todo de golpe, ya lo verás

no será un hombre ni una araña

lo entenderemos todo, amor

como cuando paseamos con una piedra aferrada al puño

o el pulgar o el forro de cualquier bolsillo, para no caer

para eludir el miedo el vértigo el frío,

el frío no me lo quites, amor

bueno, el frío no, pero no te vayas muy lejos

que este cuarto es un túnel de lavado y está por acabar enero.

 

Por ejemplo:

después me preguntarás porqué, ¿por qué me tratas así?

¿por qué me llega la luz de un faro, un ángel entre las grúas?

¿por qué me despiertas con naranjas dulces

y peces luchadores si sabes que perderán su color?

¿por qué un aeropuerto,

la estación de Atocha, un jardín cerrado?

¿por qué no una pecera con efecto lupa

para que nos crean grandes redondos invulnerables?

¿por qué me tratas así, di?

y habrá más preguntas que no sabré responder

no quiero dejar de mirarte

de pasearme desnuda delante de todas las ventanas

para que puedas herirme sin remordimientos

no quiero dejar de hablarte de accidentes geográficos

accidente tu lengua bajando por mis costillas

accidente el agua hirviendo de la ducha

que después será mar y después lluvia y después charco

porque nada mejor que el agua para jugar para cansarse,

como el amor, amor

este amor que no se cansa, accidentes

que sólo existen como estados de ánimo

y abre los ojos, anda ven

¿por qué no me cepillas el pelo?

Todos mis nudos para ti, amor, árbol o fruta escarchada

tronco abierto de olivo que no desea ser árbol, que no desea

vagar sin dar explicaciones, sin raíz, amor, mi raíz.

 

Por ejemplo:

si Velázquez cambió las tierras

por el blanco de plomo cuando viajó a Italia

yo viajé hasta este hotel para cambiar

las tierras fértiles de tus palabras

por el plomo de todos estos amaneceres sin ti

no creas que quiero hacer nada por adentrarme en el secreto

la razón desenfoca todos tus movimientos

y al fin y al cabo el hombre creó al hombre

así que sé un gato renacentista, amor

ahora que sabes que deseo volver a los mismos lugares

con el corazón más dócil

con los ojos más abiertos

para pasear sin la obligación de mirar

las segundas veces de las ciudades, amor, no de los hombres

ya sabes que nunca he creído en las personas que se quejan

creo en el agua caliente en las tormentas

en el serrín de los bares

quiero convertir en agua todo lo que toco

pienso en tus arterias

y no sé si estás en la superficie

o en el sueño de una pared roja

el señor de las tazas sirviendo café,

recuerdos lejos del alcance de toda nostalgia

palabra tras palabra desmenuzando los meses

que faltan para que llegue el verano

otro, no aquél, dame verano, amor,

que hielo ya tengo en el vaso

y esta habitación de hotel no es ceremonia

por la que estemos dispuestos a pagar.

 

Por ejemplo:

es inútil decir no cuando las uñas siguen creciendo

el pelo sigue creciendo el dolor sigue creciendo

es inútil cepillarse los dientes

y usar acondicionador para cabello castigado

es inútil beber zumo de cebolla para conservar la línea

es inútil no dormir, es inútil dormir

es inútil emprender nada

cuando has anudado todas tus sábanas

y aun así no alcanzas tierra firme

es inútil huir de ti, amor, tan inútil.

 

Por ejemplo:

dormir es escribir sobre el pecho, dijo Roque Dalton

ni Stendhal, ni Dostoievski, ni el mismísimo Ovidio

imaginaron nunca lo que es dormir sobre tu pecho desnudo.

 

Por ejemplo:

yo no las miro, yo las veo.

 

Por ejemplo:

me llamas desde el aeropuerto

letanía en varios idiomas, orquesta desafinada

no nos volveremos a ver, pero deja que vaya, no

no intentaré convencerte, no

no sabes cuánto me arrepiento de todo, no

y cuelgas, ascensor taxi aeropuerto, salidas internacionales

megafonía inútil corifeo burlón, malditos vuelos sin retraso

y me olvidé del fuego, la sartén se puso negra,

el aceite incendió las cortinas

el parqué, tus cuadros mis poemas, las copias de seguridad

los jerseys que me regalaste y mis zapatos verdes.

 

Por ejemplo:

si has sido capaz de creer esta historia

no entiendo cómo no eres capaz de creer que te quiero.

 

 

 

 

 

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