being beauteous


Ante una nieve un Ser de Belleza de elevada estatura. Silbidos de muerte y círculos de

música sorda hacen subir, ensancharse y temblar como un espectro este cuerpo adorado;

heridas escarlatas y negras estallan en las carnes magníficas. Los colores propios de la

vida se oscurecen, danzan, y se disipan en torno a la Visión, en el taller. Y los escalofríos

se levantan y gruñen, y el furioso sabor de estos efectos cargándose de los silbidos

mortales y las roncas músicas que el mundo, allá lejos tras nosotros, lanza sobre nuestra

madre de belleza, – ella retrocede, se yergue. ¡Oh!, nuestros huesos se han revestido de un

nuevo cuerpo amoroso.

***

¡Oh la faz cenicienta, el escudo de crin, los brazos de cristal! ¡El cañón sobre el que

debo arrojarme por entre la refriega de los árboles y el aire leve!  


.
Being beauteous



Devant une neige un Etre de Beauté de haute taille. Des sifflements de mort et des cercles

de musique sourde font monter, s’élargir et trembler comme un spectre ce corps adoré;

des blessures écarlates et noires éclatent dans les chairs superbes. Les couleurs propres de la

vie se foncent, dansent, et se dégagent autour de la Vision, sur le chantier. Et les frissons

s’élèvent et grondent et la saveur forcenée de ces effets se chargeant avec les sifflements

mortels et les rauques musiques que le monde, loin derrière nous, lance sur notre

mère de beauté, – elle recule, elle se dresse. Oh ! nos os sont revêtus d’un

nouveau corps amoureux.

***

O la face cendrée, l’écusson de crin, les bras de cristal ! le canon sur lequel

je dois m’abattre à travers la mêlée des arbres et de l’air léger !

 

 

 

 

 


Arthur Rimbaud

Being Beauteous

De Iluminaciones

Ediciones 29, Libros Río Nuevo

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te puede interesar

eternidad

 

La vida vibrante entrando a borbotones; barriendo toda duda.

seis de corazones

 

Pero si lo piensas
con ese amor que sigue latiendo, cuando
el corazón deja de latir

 

el mar

 

Y en la tierra cumple su condena,
insumiso, con el viento, el sol y esa luna