ca

[ezcol_1half]          

LXXV

A tal situación ha llegado mi alma por tu culpa, Lesbia mía,

y de tal modo ella misma se ha perdido por su fidelidad,

que ya no es capaz de bienquererte, aunque te vuelvas la mejor,

ni de dejar de desearte, hagas lo que hagas.

[/ezcol_1half][ezcol_1half_end]

 

 

 

LXXV

Huc est mens deducta tua, mea Lesbia, culpa

atque ita se officio perdidit ipsa suo,

ut iam nec bene uelle queat tibi, si optima fias,

nec desistere amare, omnia si facias.

[/ezcol_1half_end]

 

 

 


Cayo Valerio Catulo

LXXV

Catulli Carmina

Rosario González Galicia

Babab, marzo 2002


 

 

 

 

 

 

 

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te puede interesar

ángeles

 

Ángeles era todo corazón, pues ya se sabe
que el intelecto repite, pero el corazón descubre.