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mi pulso creció cada vez menos

John Keats

“Ode on Indolence,” verso 17

XX. Entonces la puerta del corredor

se cierra otra vez y el ruido desaparece

En el esfuerzo que uno hace por hallar su camino

entre los contenidos de la memoria

(insiste Aristóteles)

es útil el principio de asociación:

«pasar rápidamente de un punto al siguiente.

Por ejemplo de leche a blanco,

de blanco a aire,

de aire a húmedo,

tras lo cual uno recuerda el otoño en el supuesto

de que esté tratando de recordar

esa estación».

O suponiendo,

amable lector,

qué no estés tratando de recordar

el otoño sino la libertad,

un principio de libertad

que existió entre dos personas,

pequeño y salvaje,

como son los principios,

pero ¿cuáles son aquí las reglas?

Como él dice,

la locura puede ponerse de moda.

Pasar entonces rápidamente

de un punto al siguiente,

Por ejemplo de pezón a duro,

de duro a cuarto de hotel,

de cuarto de hotel

a la frase encontrada en una carta que escribió

en un taxi el día que se cruzó con

su mujer

que iba caminando

por la otra acera, pero ella no le vio, se dirigía

-así de ingeniosas son las combinaciones

de ese estado de flujo que llamamos

nuestra historia moral acaso no son tan claras

casi como las fórmulas matemáticas

salvo que están escritas en el agua-

al juzgado

a presentar los documentos para el divorcio,

una frase como

qué sabor entre tus piernas.

Tras lo cual mediante esta facultad

absolutamente divina,

la «memoria de las

palabras y las cosas»,

uno recuerda

la libertad.

¿Es eso yo? grita irrumpiendo el alma.

Almita, pobre animal incierto:

cuidado con este invento «siempre útil

para aprender y vivir»

como dice Aristóteles, Aristóteles,

que no tenía marido,

rara vez menciona la belleza

y es probable que de muñeca pasara rápidamente

a esclava cuando trataba de

recordar esposa.

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my pulse grew less and less

John Keats

“Ode on Indolence,” line 17

XX. So The Hall Door Shuts

Again And All Noise Is Gone

In the effort to find one’s way among

the contents of memory

(Aristotle emphasizes)

a principal of association is helpful—

“passing rapidly from one step to the next.

For instance from milk to white,

from white to air,

from air to damp,

after which one recollectes autumn

supposing one is trying to recollect

that season.”

Or supposing,

fair reader,

you are trying to recollect not autumn but freedom,

a principal of freedom

the existed between two people, small and savage

as principals go—but what are the rules for this?

As he says,

folly may come into fashion.

Pass then rapidly

from one step to the next,

for instance from nipple to hard,

from hard to hotel room,

from hotel room

to a phrase found in a letter he wrote in a taxi

one day he passed

his wife

walking

on the other side of the street and

she did not see him, she was—

so ingenious are the arrangements

of the state of flux we call

our moral history are they not almost

as neat as mathematical

propositions except written on water—

on her way to the courthouse 

to file papers for divorce, a phrase like

how you tasted between your legs.

After which by means of this wholly divine faculty, the

“memory of words and things,”

one recollects

freedom.

Is it I? cries the soul rushing up.

Little soul, poor vague animal:

beware this invention “always useful f

or learning and life”

as Aristotle say, Aristotle who

had no husband,

rarely mentions beauty

and was likely to pass rapidly from

wrist to slave when trying

to recollect wife.

 [/ezcol_1half_end]

 

 

 

 

Anne Carson

.

La belleza del marido. 29 ensayos con tango

The Beauty of the Husband: A Fictional Essay in 29 Tangos

Editorial Lumen, España, 2003

Traducción de Ana Bacciu


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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