El tercer patio

Desde aquí arriba se ven los fondos de otras casas

sus patios posteriores, algunos muy descuidados.

Mirando bien, hay tres muy diferentes

que se dan la espalda, ignorándose.

El que está aquí debajo es el peor: hay piedras y maderas

también algunos ladrillos y papeles.

El otro, de anchas baldosas rojizas

está vacío totalmente: nada.

(Ni un alambre de ropa, ni un balde, ni una planta.)

Y aparece en el aire la balanza invisible

que pesa en sus platillos

de un lado el abandono

y del otro, el vacío. (Rastros del ser de un lado

puro no ser del otro.)

Y el miedo

de que queden los ojos prisioneros

en esas dos imágenes y vean como un sueño

el tercer patio, apenas entrevisto

donde hay un banco, bajo una sombra verde.

 

 

 

.
Circe Maia


El tercer patio

revistaajena.com

 

 


 

 

 

 

 

 

 

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