bajo el cielo nacido tras la lluvia



Bajo el cielo nacido tras la lluvia

escucho un leve deslizarse de remos en el agua,

mientras pienso que la felicidad

no es sino un leve deslizarse de remos en el agua.

O quizás no sea sino la luz de un pequeño barco,

esa luz que aparece y desaparece

en el obscuro oleaje de los años

lentos como una cena tras los entierros.

O la luz de una casa hallada tras la colina

cuando ya creíamos que no quedaba nada sino andar y andar.

O el espacio del silencio

entre mi voz y la voz de alguien

revelándome el verdadero nombre de las cosas

con sólo nombrarlas: “alamos”, “tejados”.

La distancia entre el tintineo de la campanilla

en el cuello de la oveja al amanecer,

y el ruido de una puerta cerrándose tras la fiesta.

El espacio entre el grito del ave herida sobre el pantano,

y las alas plegadas de una mariposa en calma

sobre la cumbre de la loma barrida por el viento.

Eso fue la felicidad:

dibujar en la escarcha de los vidrios figuras sin sentido

sabiendo que nada durarían,

cortar una rama de pino

para escribir un instante nuestro nombre en la tierra húmeda,

atrapar una plumilla de cardo

para detener un momento la huida de toda una estación

Así era la felicidad;

breve como el sueño del aromo derribado,

o el baile de la solterona loca frente al espejo roto.

Pero no importa que los días felices sean breves

como el viaje de la estrella desprendida del cielo.

Pues siempre podremos reunir sus recuerdos,

así como el niño castigado en el patio

encuentra guijarros con los cuales forma brillantes ejércitos.

Pues siempre podremos estar en un día que no es ayer ni mañana,

mirando el cielo nacido tras la lluvia,

y escuchando a lo lejos

un leve deslizarse de remos en el agua.

 

 

 

 

 

 

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Jorge Teillier


Bajo el cielo nacido tras la lluvia

El àrbol de la memoria y otros poemas

Editorial Libros del Ciudadano

2000

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teillier 


 

 

 

 

 

 

 

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