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11.

Maravillosos objetos las estrellas.

Cuando niña sufrí de insomnio.

En las noches de verano mis padres

me dejaban ir a la orilla del lago

con el perro por compañía.

– 

¿Dije «sufrí»? Así explicaban mis padres

gustos que a ellos les parecían

inexplicables: mejor «sufrí» que

«prefería vivir con el perro».

Oscuridad. Silencio que anulaba la mortalidad.

Los botes amarrados subían y bajaban.

En luna llena podía leer los nombres femeninos

pintados al costado de los botes:

Ruth Ann, Izzy la dulce, Mi amor Peggy.

A ningún sitio iban esas muchachas.

No había nada

que aprender de ellas.

Extendía mi chaqueta en la arena húmeda,

el perro se acurrucaba junto a mí.

Mis padres no podían ver el ascenso: en mi cabeza.

Al escribirlo, ellos me corregían la ortografía.

Sonidos del lago. Los dulces e inhumanos

sonidos del agua azotando el muelle,

el perro jadeando

por entre los juncos.

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11

Fabulous things, stars.

When I was a child, I suffered from insomnia.

Summer nights, my parents permitted me

to sit by the lake;

I took the dog for company.


Did I say «suffered»? That was my parents’ way

of explaining

tastes that seemed to them

inexplicable: better «suffered» than

«preferred to live with the dog.»


Darkness. Silence that annulled mortality.

The tethered boats rising and falling.

When the moon was full, I could sometimes

read the girls’ names

painted to the sides of the boats:

Ruth Ann, Sweet Izzy, Peggy My Darling-


They were going nowhere, those girls.

There was nothing to be learned from them.

I spread my jacket in the damp sand,

the dog curled up beside me.

My parents couldn’t see the lift: in my head;

when I wrote it down, they fixed the spelling.


Sounds of the lake. The soothing, inhuman

sounds of water lapping the dock, the dog

scuffling somewhere

in the weeds.

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Louise Gluck

Averno

Prism 11

2007 by Farrar, Straus and Giroux

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

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