adiós a los lobos

Yo partiré esa noche sin ropa y sin tristeza.

seré un bulto negro,

un niño a quien la boa le quebrara los huesos.

¡Mi aplomo marinero, mi amor

conseguido en mis noches de atleta desgarrado!

¡Mi aplomo marinero, mi dolor!

Y mi cuello de atlas, de toro célico y joven,

no podrá sostener mi cabeza vacía,

y volteará terrible, como anguila morada o

algún gigante albatros.

¡Llevadme a la montaña, llevadme a la montaña!

¡Ay, seré un hombre muerto, un animal llagado!

Dejadme en la montaña.

Los buitres, aves santas,

en sus ancas letales y en boreal terciopelo

me llevarán a todos los flancos de la tierra.

Mi harina podrida encenderá los últimos planetas absortos.

Ya no serán los lobos, ya no serán los lobos

los que cierren la vía,

ya no serán los lobos.

Un clima turbio hiende como un aire rasgado.

La muerte habrá parido un féretro para mi alma.

 

 

 

 


Mahfúd Massís

Antología

Poemas 1942-1988

1990 · Editorial Dialit, C.A.

Santiago, Chile

Impreso Venezuela 1990

Las bestias del duelo

1942

Adiós a los lobos

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te puede interesar

la no vida

 

sin espacio para la expresión
del dolor, —como hacen los artistas.

 

es posible

 

Es fácil y probable,
que al pasar los años, se desconozcan

 

belleza

 

Era tan guapa
que no llamaba
la atención