szymborska

 

alabanza a mi hermana

– 
Mi hermana no escribe poemas

y es improbable que de pronto comience a escribir poemas.

Le viene de su madre, que no escribía poemas,

y de su padre, que tampoco escribía poemas.

Bajo el techo de mi hermana me siento a salvo:

nada impulsaría al marido de mi hermana a escribir poemas.

Y aunque suene como un poema de Adam Macedonski,

ninguno de mis parientes se ocupa de escribir poemas.

En el escritorio de mi hermana no hay poemas viejos

ni nuevos en su bolso.

Y cuando mi hermana me invita a cenar,

sé que no tiene intenciones de leerme poemas.

Hace magníficas sopas sin esfuerzo,

y su café no se derrama sobre manuscritos.

En muchas familias nadie escribe poemas,

pero cuando lo hacen, rara vez es sólo una persona.

Algunas veces la poesía fluye en cascadas de generaciones

que ocasionan temibles corrientes en las relaciones familiares.

Mi hermana cultiva una prosa hablada decente,

toda su producción literaria está en tarjetas postales veraniegas

que prometen la misma cosa cada año:

que cuando vuelva

nos contará todo,

todo,

todo.

1976

 

 


Wislawa Szymborska


Alabanza a mi hermana

Hasta aquí

S. L. Bartleby editores

Velilla de San Antonio

Madrid 2014

Traducción de Frank Báez

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

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